BIENVENIDO

Nunca me había planteado escribir en un blog. Cosa curiosa pues lo llevo haciendo desde hace años en los foros de internet. Incluso me he atrevido con alguna incursión en revistas del motor.

Nada. ¡Hay que tener un blog!.¿Para qué?-dije yo. Pues porque es como mantener un diario de aquello que te interese y que de paso pueda ser de interés a otros.

Y así es como la idea de encuentro físico que mantuvimos en un foro, para que aquellos que lo desearan participaran, cada miércoles, y nos juntáramos para cenar y departir sobre nuestros cacharros, lo he trasladado aquí.

Un lugar abierto, donde todo el mundo pueda participar de lo que más nos gusta aparte de viajar en moto, charlar sobre nuestras experiencias con ellas


Nuestros queridos cacharros que apasionadamente disfrutamos, cuidamos y sobre los que somos capaces de hablar y hablar. Compartir ese viaje que hiciste, como lo viviste. Comentar ese otro que está siempre ahí, pendiente, como lo harás. Vivir incluso la experiencia de viajar leyendo las de otros e imaginando como será el tuyo cuando lo hagas. Porque lo harás. No te quepa la menor duda. Y así, al tran tran, ir describiendo aventuras solo o acompañado, con tu "cacharro". Ese que limpias, al que pones maletas un topcase, que si un escape o un navegador, una parrilla o un xenon, un asiento así o asá. Un manillar alzado o un gran carenado. Con el que te mueves al trabajo o en salidas de día/fin de semana. EL que te lleva de vacaciones. El que disfrutas en cada curva.

En fin inicio aquí un espacio para todos los amantes del turismo, en moto. Aficionados a la BMW,a la Vespa Y M@S. Las posean o no pero sobre todo. Con afición a charlar de ello.

Arriba Esos Corazones Viajeros

EL MOMENTO


…Decía una canción del extinto grupo musical gallego Golpes Bajos, Malos tiempos para la Lírica…

Resiliencia es el término que algunos recuperan para el acervo colectivo y con él denominar la actitud que debe imperar en nosotros ahora. En El Momento.

¿Te acuerdas de todo aquello que te pesaba? Cuando tu madre -porque eran las madres casi siempre- te mandaba a los recados. A por el pan. A veces sisabas alguna pesetilla o te comprabas un donut o algún dulce. A menudo al llegar a casa te dejaban quedarte con el cambio y sin embargo, cuando estabas con los amigos -otra gran tarea- te molestaba que te buscaran para ir a ayudar a casa.

Cruzabas, los que hemos vivido en piso o apartamento, de un piso a otro de una puerta a otra. Era normal andar entre casas, aunque no fui muy propenso a ello, era lo que se hacía. También teníamos por costumbre, y esa si era mía, bajar las escaleras de dos en dos o de tres en tres escalones y para subir igual. Siempre había una vecina que se quejaba. 

Ya de adolescente la música entraba en nuestras vidas. Los radiocasetes primero y más tarde, para algunos el Walkman. Ahí entró en mi vida. Bendito Walkman. Un reproductor de cassette, de Sony, mas pequeño que un libro de bolsillo que con unos auriculares conectados supuso una revolución. Mas tarde algunos formatos más avanzados. Minidisc, CD, etc. Así comenzamos a molestar a los vecinos con el “ruido” y aprendimos a aislarnos con los cascos, primero de la familia y luego del mundo exterior. 

El autobús y el metro. Otras grandes aventuras que en un inicio fueron un descubrimiento y después pasaron a formar parte de nuestra cotidianidad. Aprender a leer el mapa de líneas de metro y de autobús. Què numero tomar para ir a allí o a allá. Cual pasaba por tu casa o cerca, horarios de los nocturnos o del último para no perderlo. 

El tren. ¡Que maravilla! poder desplazarse tan lejos en tan poco tiempo jajajaja. Viajes en familia rodeados de más familias. Interacciones intergeneracionales. Algún regaño por moverse del asiento. Los aseos en movimiento procurando atinar jajajaja o desatinando a propósito sin pensar en más. Éramos críos. Y de joven seguì viajando en tren y sobre todo de noche. Llegabas solo y bajabas con amigos. A veces algo màs , jajajaja. Dormir unos contra otros, conseguir asiento cuando ibas sin reserva. Era genial. Salías de noche de un sitio y llegabas justo a desayunar o un rato antes a tu destino para aprovechar el día. Hoy con la alta velocidad, allì donde existe, llegas en un santiamén por ejemplo de Madrid a Sevilla o de Paris a Londres aprovechando el Euro tunnel. Por cierto que yo he cruzado a través de él con mi moto en el tren.

Llegó el avión y el mundo cambió por completo…. Si. Ya sé que todo eso existía. Me refiero a cuando llegó a nuestras vidas. Y a la mía en particular. A los 14 años, para irme a estudiar solo a otro país. Un cúmulo de miedos y de curiosidad al tiempo, enormes. Lo desconocido. Otro idioma, otro entorno. Una moneda distinta, autonomía casi absoluta y …. Responsabilidad. Esa palabra que se grabó en mi vida a fuego.
  
Y así el transcurrir del tiempo, los años. Descubrimientos menores y mayores con un denominador común, la exaltación disminuye y la capacidad de sorpresa también. Algunos son resultado del paso del tiempo como si éste de verdad fuera, y no nuestras acciones /inacciones, el responsable de poner todo en su sitio. Otros fruto de la mera casualidad. Pero esos, esos que perseguimos como sueños; que fueron objetivos de vida y se consiguieron…, ¡que alegrías nos han dado!.Tampoco olvidamos los que no supimos o no pudimos conseguir. 

Otro de los momentos que definiría como definitivos fue la bicicleta. Tuve desde muy niño, varias y muy diversas. Pero aquella, la de carreras …. Esa fue mi primer momento real de libertad. Salir a carretera solo….o con un amigo, compañero de andanzas casi toda la vida hasta la edad adulta en que nuestros caminos tomaron otros rumbos aunque mantenemos el contacto pese a estar cada uno en un paìs que no es el nuestro de origen. A unos pocos kilómetros ya parecería que andaba por el mundo. Independencia. Otra gran palabra marcada a fuego desde mi más tierna infancia.

EL Coche. La primera palabra que dije de niño, según mis progenitores, fue esa. Ni papá ni mamá ni nada parecido. Coche fue la primera. Y bien que marcó mi existencia. Como la de tantos otros niños y adolescentes. Un objetivo. Tener coche. Otro, correr en coche. Hoy, desde hace años, por ejemplo, no tengo. No encuentro, de acuerdo con mi poder adquisitivo, alguno que me brinde las sensaciones que me proporciona mi gran pasión vital de la que hablaré al rato.

Cosas y más cosas que fueron sucediendo. Los fogones a los que me fui acercando por curiosidad. Las cocinas siempre me han gustado y aprendí que para que me dejaran estar en ellas y enredar, debía cumplir varios requisitos: no lastimarme, no mancharme, dejar todo limpio y ordenado. Lavarme las manos antes, durante y después. La limpieza y el orden.  Seguimos sumando palabras a grabar en mi existencia. Esas dos también resultaron definitivas para no tener problemas, entre otros, en el servicio militar. ¡Nunca entendí porqué eso es un problema para tanta gente!

Algún escarceo con el vuelo sin motor, algo que me atraía sobre manera como el paracaidismo (que luego me asustó); pero que mi situación económica no me permitía más allá de probar y,  que andado el tiempo, no acabó por fascinarme tanto como para poner mi esfuerzo total en ello. El coche, correr y viajar era lo que más me fascinaba por completo. En concreto y desde muy pequeño algo me hacía vibrar por encima de todo. Viajar. Y por carretera sobre todas las cosas. Lo hice con mis padres desde muy muy pequeño y siempre fue de las mejores experiencias que recuerdo de entonces. 

Pero hubo algo. Más bien llegué a algo. Se convirtió en el sentido de mi vida. 
¿Cómo iba yo a saber que aquel momento marcaría mi vida definitivamente ?. Fue absolutamente trascendental. Cuando me montaron en aquella moto. Flamante Bultaco Frontera 370. Mis piernas apenas llegaban a los estribos traseros. Sin casco ni guantes ni nada. Entonces era así. Todo se reducía avanzar y sentir. Sentir. Nada comparable. Ni volar ni conducir un coche se asemejaba a aquello que sentí. Y me llamaban la atención. Las Vespas en particular, las Montesas, Bultaco, Ossa, etc. Llegué pues a mi objetivo vital. Viajar en Moto. Y sobre esta necesidad en que se convirtió conseguir ese objetivo, y hacer realidad mi sueño, fui construyendo a trancas y barrancas mi vida. Mi primera moto una Vespa (soy apasionado de las pequeñas avispas italianas, no concibo mi mundo sin ellas). Una Vespa TX200. Con ella los primeros viajes alrededor de Madrid. No hubo rincón hasta 200 kms a la redonda que no recorriera. Junto a ella unos años después, una moto de verdad. El sueño del viajero. Una R100RS de -BMW. Ya nunca abandonaría esa marca y en estos días disfruto de varios modelos de la marca al igual que un par de vespillas. Con aquella BMW empezaron los viajes. El campeonato de turismo en España, concentraciones (reuniones de motoristas) por todo el país. Los primeros viajes a Portugal, en moto. Mas tarde me fui a vivir a Francia y comenzó mi periplo viajero, si me permiten, mundial. Hoy en México, donde resido, acumulo algo más de 500,000 kms recorridos desde aquel 1996 en que la moto BMW llegó a casa y un cáncer también, no a mí, pero fue el primer aviso de que todo el mundo era endeble, frágil. Un momento agridulce y de cierto sentimiento de culpa. Recibía mi moto en la agencia y en mi casa recibían la noticia. Menos mal que de aquella se salió. Y es que cerca de la treintena andas en pleno despegue, eres creador de vida, nada ni nadie debe padecer males a tu alrededor y menos morirse. Eso pasa unos años después.  Luego la vida empieza a dar zarpazos. Unos los esquivas, otros pasan de largo. Ya tuve alguno de juventud que me alcanzó de lleno y que con la distancia de los años no ves tan trascendente, aunque en su momento lo fuera o me lo pareciera.

Todas las palabras que me fueron marcando en el recorrido vital por su significado y trascendencia. Jugaron en contra y a favor en distinto orden de magnitud en diferentes tiempos. Hoy mi persona es el compendio de todas ellas y se ponderan adecuadamente como a todo el mundo le pasa. Seguro.

El cine, escribir y leer, también forman parte de mí. No lo he hecho todo el tiempo. Bueno, el cine , si. Esas tres cosas y la cocina, me complementan, como se dice ahora. Son valor agregado jajaja.

Y tras este recorrido llegamos al tiempo presente. Por el camino hemos hecho un gran viaje. El mejor de todos. El mas diverso y fascinante. La vida. Si. Esa que ahora parece que todos a nivel global tenemos en riesgo y que, sin quitarle valor a lo que está sucediendo, si quiero disminuir su dramatismo.

Hoy ha llegado El Momento. El tiempo de tomar todas esas palabras que me definen; como persona. Las que en el presente relato he puesto en negrita y cursiva, y ponerlas en valor. Cada uno tiene las suyas y les propongo juntarlas. Resulta asombroso como tirando de ellas, de lo que representan nos daremos cuenta de cuan fuertes somos y de la capacidad de adaptación que tenemos. Yendo  a la memoria, además, sin necesidad de irse lejos en el tiempo, descubriremos el valor de las pequeñas cosas, que como de niños, adolescentes y tal vez de adultos, hacíamos por obligación, por necesidad o por cotidianidad, por hábito. Y cuantas otras a las que dimos valor, no lo tienen en absoluto.

Tiempos de oscuridad que no de oscurantismo. Perdimos la capacidad de iluminar nuestro espíritu fuera, en la calle. La interacción personal física cambia y no será igual. Pero no dejará de existir. Y dentro de este tiempo de incertidumbre global, de liquidez permanente, dentro de este momento encontramos formas de color. La multicanalidad que nos permite comunicarnos a todas horas a casi todos, vernos, hablarnos, compartir tanto… . La luz en muchas zonas del planeta que la naturaleza nos regala a diario, la lluvia que nutre la tierra, el viento que todo o limpia.  Y gestos. Gestos diversos que nos humanizan (qué lejos nos fuimos y que sociedades tan egoístas hemos construido). Los aplausos de las 8 de la tarde en España donde todos abren balcones, ventanas, terrazas y aplauden a aquellos que en esta adversidad siguen luchando por el bienestar de todos. Y así como un nuevo ritual se muestran unos a otros y se presentan de edificio a edificio cuando antes ni siquiera sabían de su existencia.
-Tengo vecinos que ni conocía en mi vecindad, dice Laura.
-Joder que ni nos saludábamos en el ascensor, cuenta Pepe.

Hoy bajamos a dejar la basura, a comprar el pan cuando nos toca (hay toque de queda) y nos miramos con miedo de contagiarnos pero sin embargo disfrutamos de esos momentos de libertad, de salir a la calle.

Seguimos sumando color en varios países donde a determinadas horas alguien abre su ventana y toca un instrumento. El otro día en un balcón  uno empezó a tocar un teclado y otro con un saxo a dos edificios le acompaño en una conocida melodía. Otros tiran de guitarra y de armónica. No faltan los que le dan al canto, desafinado o no y que desatan una risas en el vecindario. Algunos lo hacen realmente bien.

-No sabía que los de enfrente, cruzando la calle, encima del bar, eran de un grupo conocido de música, cuenta María

Sacamos el conjunto de palabras y podemos intercambiarlas, como cromos. Y hacer familias entre ella. Uno echa, responsabilidad sobre la mesa. Dos pasan y el tercero echa un as de resistencia, otro un rey de independencia y el quinto suela una sota de obligaciones. Carlos, dubitativo lanza una carta y que cae boca abajo, se arrepiente. ¿Puedo cambiarla?, pregunta. Noooooo, dicen todos. Dale la vuelta, le espeta Carla. Optimismo!!!!! Ha soltado la carta de optimismo. Con razón le costaba dejarla pero, no te agobies, estamos compartiendo. Estás dando de lo que tienes. Cada uno así lo está viviendo.  La sonrisa aparece en las caras de todos Espera que me enchufo, que me quedo sin batería, pinche celular. Ahí todos caen en que no están presentes, frente a frente, sino a través de la red. Pero por un rato se imaginaron juntos, frente a una mesa, tequilas y cervezas que no falten. Y lo están.

Seguimos sumando colores cuando Alejandra me cuenta que una vez por semana se va de cena con sus amigas. Deciden preparar un plato, todas el mismo pero por separado. Quedan a un hora, una de ellas pone la música  y destapan el vino. Nos vestimos eh, no te vayas a creer. Nos vestimos y maquillamos. Todas guapas y, a las 21:00 nos conectamos. Cenamos, charlamos brindamos, el vino y la viandas escogidas por consenso. Lo pasamos estupendo y nos vemos más que antes. Unas están en Houston, dos, otra en Miami y  dos en La Ciudad de México.

O Lola que desayuna todos los días con sus padres,  las  8:00 am de Lunes a Domingo. Por Skype. Y oyen el telediario juntos. Ya hasta discutimos como siempre jajaja. Pero es que uno está en Ferrol, otro en Londres  y los padres en Madrid.

Y es que si plasmáramos todo en un lienzo, y pusiéramos como hiciera Picasso en el Guernica todo lo que sentimos, la verdad. Veríamos todo un mundo claro oscuro, como siempre. El color que aportamos cada uno, el de como nos relacionamos pese al aislamiento físico en el que estamos. El de sabernos atendidos por tanta gente que a diario se deja la piel para ello. Arriesgan.
También aquellos que aplauden como gratitud. Los que se desesperan viendo la vida que escapa entre sus manos. Y hay tantos que no tienen tiempo ni de quejarse ni de encerrarse. Simplemente subsisten.  El miedo. El peor enemigo de todos frente al que nos defendemos como podemos. Como sabemos. De nuevo hay quien no puede ni permitirse tenerlo. La alegría de los que sanan y el espanto que dejan tras de si, y la tristeza que albergan por lo vivido y el temor de ver al bicho de nuevo, frente.

Agradecer que estamos vivos. Y ahora disfruto mi casa mas que nunca. Salgo al balcón y las jacarandas me llena de color la sala. El tráfico de los autos ha menguado y por tanto hay mas silencio.  La calidad del aire ha mejorado mucho, la contaminación ha disminuido. Hago nuevos amigos a través de la red y pese al bombardeo de fake news y sobre información, en general, me llegan mensajes positivos. Quizá por la infancia y educación que tuve. Tal vez por las experiencias vitales que tuve. Por todas algunas palabras, de las que están en negrita y cursiva, solo echo en falta dos de todas ellas: Viajar en Moto. El trabajo que a veces maldije y otras alabé y disfruté también tanto, tal vez lo pierda, como tanta gente. O tal vez no. Cierto que me pilla en medio de un downsizing voluntario que ya había iniciado y, aunque me joda, seguro es la oportunidad de armar de nuevo algo. ¿Perderé amigos?. Seguro. Forma parte de la vida. Es una constante. Perder y ganar gente. ¿Conoceré más?. Seguro. Y como decían mis abuelos, que en paz descansen, hay que tomarlas como vienen. Teniendo saludo… todo es posible. Y sin renunciar a mi origen católico, seguiré teniendo FE; a Dios rogando y con el mazo dando jajajaja. 

Y como decía el cantante Antonio Flores, que en paz descanse, solo le pido a Dios… .
  
Vuelvo  a soñar, con viajes y carreteras. Perderme junto al mar o en una montaña. Encontrar Bikers en los lugares mas inesperados. Seguir creciendo el C3M Motorrad MX con viajeros y hacer los ERiders de Viajeros. Sueño con ir mas lejos aun y por mas tiempo. Cambia en que ahora pienso en compartirlo mas con la gente, los amigos, conocidos, la familia…. Salir a comprar el pan vuelve a ser una aventura,un espacio de libertad. Querré salir a hacer los recados. Caminar por la calle dejaré de añorarlo y lo haremos de nuevo, cuando toque, como cuando estudiaba. Primero la obligación y después la devoción. Las discusiones familiares navideñas quiero volver a tenerlas. Porque estaremos vivos y aunque acabemos hasta la madre a ratos unos de otros, seguiremos juntos.

Seguiré disfrutando un buen libro, un vaso de agua, una copa de vino y un tequila, sin olvidarme del mezcal. Buscaré tiempo para tomarlo con amig@s. Virtualmente también tiene sus ventajas. No hay que desplazarse, no ocupas ni te ocupan espacio en casa y podemos hacerlo muchos a la vez sin importar donde vivamos.

Seguiré dando gracias infinitas a todos los que arriesgan su vida para que yo mantenga la mía. Y siento no tener el coraje y el valor, ni los cojones, de hacer lo mismo por mis semejantes.  Pero me quedaré en casa todo el tiempo que haga falta, porque es lo único que ser hacer por ellos.

Arriba esos corazones viajeros!!!!!!!



TIEMPO DE PARTIR


…La historia siempre se repite y así, sin pretenderlo me encuentro de nuevo, como un deja vu, viviendo algo similar a aquello que dejé reflejado en un relato del blog en el 2008.  Tardaste en llegar, viniste y te vas. Así se llama el relato de entonces y hoy, como si volviera hacia atrás, casi estoy escribiendo lo mismo.

Te vi en 1997 en Madrid. De aquella andaba negociando la compra de una BMW. Mi primera. Una R100R que finalmente su dueño, o más bien su mujer, decidió que no. Estábamos en esa presentación oficial gracias a BMW ibérica entonces que nos extendió una invitación al evento. Radiante, estilizada y hasta ciertamente agresiva en tus formas para lo que estábamos acostumbraos entonces. 130 cv. uf!!!!!!!!! 1200 cc. Acostados. Un tetracilíndrico imponente. Un maravilloso flyingbrick, pero entonces yo aún no sabía de tal denominación ni de lo que aquellos modelos K iban a significar en mi vida. Un modelo rojo con maletas laterales negras y otro amarillo con los laterales con cuadros y negros cual tablero de ajedrez. ABS de serie, inyección electrónica, cardan. Hasta ahí como la maravillosa K1100RS a la que venía a sustituir. Pero el incremento en potencia y cilindrada, más el telelever delantero, harían la diferencia.

Mi vida transcurrió por otros derroteros y acabe comprando una bellísima R100RS modelo 1992. Color grafito. Absolutamente equipada con la que comenzarían mis andanzas viajeras sin atreverme a soñar, por entonces, que me llevarían tan lejos como me siguen llevando; ni que iría a dar con mis huesos a ultramar.

Así tras años, países y kilómetros cayó en mis manos por azar la oportunidad de una incomparable unidad BMW K1200RS de 1998. Amarilla con su carenado ajedrezado, muy bajo kilometraje. No pude resistirme y la compré. Y como pasa a veces en la vida, con los cacharros y las personas, quizá el momento no era el mejor y sabes que no estarán mucho contigo, pese a la felicidad que te produzcan en ese instante. Cosas curiosas, que este gran viaje que transcurre desde que naces, nos presenta día a día y, como decía un gran viajero, a veces aún más. Y es que la felicidad, el santo grial que perseguimos, se antoja escurridiza, esquiva a veces, intensa en ocasiones, dichosa y caprichosa por momento y fugaz siempre. Y cuando unos la tienen, otros no y viceversa. Además, lo que a ti te hace feliz no tiene porqué serlo para un tercero. Y de tu desdicha puede venir su dicha y al revés.

Hoy. Meses después de aquella llegada, es tiempo de partir, para ti. ¿Me hiciste feliz? Si.  Y espero que donde te has ido procures felicidad también.



SI HABITAS EN EL VIENTO

SI HABITAS EN EL VIENTO
En memoria de un ideal de mujer. Una Amiga.

Placeres Recuperados

Yago Hernández Escribió: Es simplemente una delicia. Podría recomendarlo por muchas razones: por cómo está escrito, por la historias que cuenta, por sus recetas y los exquisitos platos para aquellos a los que nos gusta la buena mesa. Pero, por encima de eso, si hay algo que destaca y le hace diferente, es el tratamiento de la amistad. Jamás nadie hizo un regalo tan bonito a sus amigos ni un homenaje más sincero y profundo a la amistad como valor que se eleva por encima de todo.Para todo aquel que aprecie la importancia de tener a un buen amigo o a una buena amiga al lado, este es su libro. Y todo por el mísero precio de 14€.Si alguien quiere escuchar una lectura dramatizada del mismo, en este link lo podrá encontrar, además de una entrevista con la autora:http://rinconliterario3denit.blogspot.com/2007/02/mara-jess-gonzlez-vzquez-entrevistada.htmlPara su compra, entrad en la web de la Casa del Libro o pinchad en este otro link:http://www.casadellibro.com/fichas/fichabiblio/0,,2900001163689,00.html?codigo=2900001163689&nombre=PLACERES%20RECUPERADOSTambién se encuentra en algunas librerías gallegas (contactad conmigo para pedir más información).Y, por supuesto, tampoco puedo dejar de recomendar su primera obra, la colección de cuentos “Coincidimos un tiempo”.http://www.unilibro.es/find_buy_es/libro/editorial_jamais/coincidimos_un_tiempo.asp?sku=397219&idaff=0

EL Límite de la Vida

...Y hoy hace un año que se fue, pero los dos nos envían amor . Y aunque hay tristeza también hay paz y sensación de que siguen cerca..Y nos unimos en su recuerdo , en el de todos los que nos quieren desde otro sitio en el que sin duda no sufren y no desean que estemos tristes.

Os queremos. M.J.G.V.


Siempre en nuestros corazones

Siempre en nuestros corazones
SOLOMOTO treinta