STURGIS

 Y así, en un día como hoy, hace varios años...

“...una despedida cálida, dulce y luminosa. Como a tí y a mí nos gustaría, verdad? 

A pié de carretera, en cualquier lugar del mundo estaría bien. 

Que tenga verde o pleno desierto, me dijiste un tiempo. 

Atrás quedaron, esta vez, horas de calor y de manejo hasta no poder mas. Esas noches que caen y tras parar a veces a cenar algo decimos, vamos a darle un rato mas. Viste que cielo? Y qué luna... .  Nos asombraron y asustaron los rayos tan tremendos. Los enfados de Maria Tormentas. Destellos de luz zigzagueantes prolongados de cielo a tierra y viceversa por todos lados que vimos caer muy muy cerca. Y sin llover.

Ratos de quedar embelesados con los paisajes y el horizonte. Nuestras conversaciones. Ay de nuestras conversaciones. Las que tuvimos y las que no. Y mira que lo hemos hablado veces. 

Como el amanecer en la moto, nada, dijiste. 

Pero y esos atardeceres... . Como el de hoy… quién sabe si habrá más… y cuándo… “

Arriba esos corazones viajeros 

RESPIRACIÓN

 …Leí que cada persona tiene una respiración única, tan distintiva como las huellas dactilares o la voz. Que Inhalar y Exhalar conforman tu huella respiratoria.

 A mí, me gusta la tuya…

Arriba Esos Corazones Viajeros



DEJAR DE EXISTIR

 “…cuándo deja uno de existir? 

Hace tiempo que tu luz se apagó. 

Dejaste el escenario en el que  a tantos y tantas veces, invitaste a subir. Allí donde soñamos, nos divertimos y compartimos momentos de gran felicidad. 

A todos nos hiciste protagonistas. Nos diste un lugar, nuestro lugar. Gracias por tu generosidad

Creaste un lugar mágico que creímos trascendería a tu desaparición involuntaria de la escena, de la calle…. pero no fue así. Mantenía el encanto de los recuerdos, de la piedra, de la ubicación, de la construcción en sí misma,  pero no eras tu. No era suficiente sin tí. 

A tu querida compañera  alguna vez encontré en la calle y, con esa mezcla de dolor por tí y alegría por veron,  lloramos tu reclusión forzosa que te apartó de la vida, de tus amigos, de ese escenario donde aprendíamos a vivir y compartíamos muchos tanto. 

Hoy, tu segunda desaparición. 

Pasas al eterno descanso. 

Se acabó sufrir, se marchó el dolor. 

Dios deje paz a quienes te han acompañado en ese tiempo oscuro y triste. 

Dios te reciba y te devuelva esa alegría, ganas de vivir en tu nueva dimensión y felicidad a raudales.  Como la que nos regalaste por tanto tiempo. 

Bebimos, comimos, reímos, cantamos, compartimos y soñamos. Contigo. En ese ambiente único que tu y Maribel nos procurasteis. 

Queixo, pan e viño. En Ourense, Galicia.

Un lugar que hicisteis único vosotros. Tu.

Mi querido amigo. Manoli. 

Descansa en Paz. En la siguiente, cuando te alcance, volveremos a reir!!! “