EL TREN DE LA VIDA

 …Yo viajaba en esos trenes. 


En familia llegué a utilizar los Diurnos. En solitario los nocturnos. Eran pura magia. Dejar una ciudad anocheciendo y llevar a otra al amanecer. Miles de aventuras. Estudiantes y Quintos ( aquellos que iban al servicio militar) nos mezclábamos con familias y otros viajeros de todos tipo. 


Compartias hombros para dormir, comida, cigarros y mil y una conversaciones. El revisor encendía la luz del compartimento de pronto al grito de : billetes!!!!cigarros ( entonces fumábamos ya demás en el propio tren) compartidos, alguna cerveza o cafés en la cafeteria del coche restaurant. Soñabas en aquellas madrugadas entre seres que empezaban siendo extraños y acababan siendo corazones viajeros. No querías que acabaran las noche nunca. Hasta ligabas jajajaja. Qué viajes!!! 


Hoy el AVe de alta velocidad y otros diurnos han venido a cambiar el mundo del tren. La prisa hace años que domina todo. Auriculares, tabletas y celulares sustituyeron a los periódicos, revistas y libros de antes. Ya nadie se mira. Pocos se ayudan a colocar maletas y menos aun se hablan. Pero el traqueteo del tren mantiene la magia de llevarnos a otro tiempo en el que, al menos algunos trayectos largos ( en mi caso de la meseta al noroeste de España), eran fuente de sueños, reitero, y una aventura maravillosa. Tan maravillosa como descender en “casa” y ver las caras sonrientes y el entusiasmo de los que en el anden ( hoy en el cielo) esperaban para recibirte.


Arriba Esos Corazones Viajeros



TU PIEL

Viajando entre libros y mùsica que van acompañando el viaje encontré algunas estrofas de Francisco Céspedes que inevitablemente…

“...y desperté, aún sintiendo el aroma de tu piel, 
buscándote en las sombras
que están fijas en la pared…
…y desperté, con los labios resecos por la sed,
sintiéndote como lluvia de Abril
dándome de beber…”



LA LUZ

Luce la mañana espléndida…y consumimos vida a raudales. 

Llena de luz y color. 

Una estela luminosa que vamos dejando atrás, construyéndola con cada kilómetro que viajamos…



CAMINANDO

…el tráfico está denso pero no durará todo el tiempo. Decidimos parar a refrigerarnos y visitar. Al rato bajará el sol y el tránsito En unas manzanas dejaremos atrás este pueblo. La carretera será nuestra de nuevo. Proseguiremos viaje. Hasta dónde?, no sé todavía cuál será el lugar para pernoctar…