CUANDO SUPE DE Tí...


Apenas con motivo del último sol a sol, 2018, en Chilpancingo echando gasolina hablamos con el que entiendo es tu compañero. Le preguntamos de hecho por ti.
-Está en Austin, nos dijo.

Luego charlamos de mi panzer y del que tiene él. Ya sabes que no sé hablar de otra cosa jejeje

Transcurrido el tiempo vuelvo a saber de tí. Muy malas noticias me dieron. Fue una amiga tuya. Casualidad. No, no es un reproche ni nada, no me malinterpretes. a veces me expreso mal.

Recuerdo el día en que te encontré en las redes. Leí y vi fotos de TU VIAJE. Sí. Déjame que lo ponga en mayúsculas. Aunque ya sabemos que terminado uno, el mejor ¿cuál es?... el que está por venir. Seguí un tiempo tus correrías motociclistas o moteras, como le queramos decir. Me uní, como seguidor, virtualmente a ti.

Tiempo después en un taller de un amigo común en Patriotismo charlaba con él y con otro amigo tuyo también. Llegaste tú.  Llenaste todo el espacio con tu personalidad. Yo, terminado el montaje de faros que había ido a hacer, recogía mis llaves, mi casco, mis guantes. Me ponía la chamarra. Pronunciaste mi nickname en voz alta. “Tú eres amigo mío de Facebook. He seguido tus viajes”, me dijiste. Me sorprendiste con un abrazo. Inesperado de verdad por mi parte. Me puse rojo. Hoy te lo puedo decir. Nuestro amigo común se reía y dijo: ella es así. Y de verdad creo que tenía razón por lo que he podido saber. Amiga de tus amigos, dedicada y comprometida con ellos. Pero no hablemos de mí. Perdona. Ibas a una comida, pero nos enredamos charlando de nuestros cacharros y de viajes y de hierros. ¡Cómo te gusta la moto! ¡Cómo te gusta viajar!

Me pareces admirable. Coraje, fuerza, determinación. Con carácter, imagino. Sabes que somos muchos los que te vemos como ejemplo y que aprendemos de ti. Hoy más que nunca. ¡Que puedo decir!


Reforma una mañana.  Hablando con mi socia de la reunión a la que íbamos. Tú de frente. Cruzamos las miradas. Seguimos y nos paramos en seco. Dije tu nombre, tu mi Nick. Nos abrazamos y charlamos de nuevo. Nos reímos de nuestro outfit de trabajo tan distinto del que tenemos en el mundo en que nos hemos conocido. La Moto. Sin ninguna duda con este último estamos más cómodos.

Estuve un tiempo fuera de Face. Seguramente supiste por nuestro amigo el por qué. Te perdí el rastro.

Hoy te vi conectada según contestaba mensajes y hemos charlado de nuevo. De lo ejemplarizante que es tu modo de vivir la moto con esa pasión. Pasamos de puntillas, como soslayándolo, por el otro viaje. Lo dejo en minúsculas porque no querríamos que lo estuvieras haciendo. ¡Joder! ¿Por qué siempre en la gente que estimamos nos parece más injusto?? Aunque me consta que haces del defecto virtud y de lo malo algo positivo siempre. Éste. Ese que no nos agrada a ninguno, tiene sin embargo una gran diferencia de los que nos gusta hacer. Aquí el camino a recorrer carece de interés, es como el desplazamiento de un lugar a otro sin más. El destino final cobra todo el protagonismo. La meta, el objetivo a alcanzar. Y lo estás haciendo por lo que he sabido. Lo vas a conseguir. Estoy seguro de ello. Dudas cero. Nunca me falla mi bola de cristal salvo conmigo jajajaja. Será una alegría que celebrarás tú primero, luego con los tuyos, luego los demás. Nos dará alegría verte reírte de todo, con todos.
Llenar tu vida de nuevo de curvas, de arboledas, desiertos, llanuras, montañas. De parajes increíbles que están ahí fuera, esperando. Me lo han dicho ellos. De salidas por la tierra.

Te mando un abrazo enorme como los que me diste. Todos los kilómetros de vida posibles. Los que he sido capaz de hacer hasta ahora, más los que me queden por recorrer.

Y como tú dijiste. Nos vamos a reencontrar… Rodando.
 ----

…. Como tantas veces bajaste al garaje. A hacer cualquier tontería. Como si necesitaras un pretexto para ir con tus cacharros.  Que si una funda, una lavada, revisar una llanta… ¡qué sé yo!
Esta vez era distinto, lo acabas de saber. Necesitabas ese espacio. Ese momento íntimo que sólo con los cacharros puedes vivir. Ellos escuchan en silencio. No dicen nada, pero entienden. Las horas que has pasado rodando….

Es difícil de asumir. Pero como en carretera, en viaje, cuando pasa, hay que hacer lo imposible para salir de ahí.

Las miras de nuevo. Necesitas respuestas. ¿Por qué a mí? Sientes esa humedad en los ojos, la rabia que pugna por salir. Desesperación, frustración, enfado. A tus ojos brotan lágrimas incontenibles. Apenas aguantas el llanto. Tu mirada ha quedado fija, perdida posada en un trozo de cristal del que brota un destello primero, una luz más intensa después. Oyes el giro de una llave. Un motor detonar. Un bóxer vibrando. El sonido del escape llenado todo el espacio. Tus ojos se secan y una voz. La de tu corcel te dice:” Saldremos de esta, te sacaré de aquí. Vamos a rodar toda la vida. Estaré junto a ti……”

---J. París,  19 de Julio de 2018-