El Placer de Rodar, Rodar, Rodar




Riders 07

¿Qué importa a donde? Lo que importa es por donde y con quien;

Inicias la ruta con el agrupamiento inicial. Ves las caras espectantes, ilusionadas y las máquinas esperando ser guiadas. Arrancamos con las primeras gotas cayendo y las nubes amenazando. La tranquilidad de saberse acompañado. La primera parada para recoger al último de los integrantes. Ese primer café juntos. Ponerle una sonrisa a la lluvia que se empeña en mostrar su voluntad de acompañarnos.

Salimos y cada uno va encontrando su posición en la hilera. Van cayendo los kms, vamos cambiando de trazados y cada uno, bajo su casco, va percibiendo matices. La ensoñación del viaje, la ilusión de la ruta, el sentirse parte integrante de un todo que avanza contra viento y marea.
La diversidad de la ruta permite ir acoplando los ritmos que cada vez se tornan más acompasados. Avanzamos como un todo, disfrutando del andar de unos y de otros, de la belleza plástica que nuestras monturas presentan en la caravana.
Cambian
algunas posiciones. Siempre de forma ordenada. Nos vemos rodar unos a otros. Escuchamos los sonidos de las máquinas.
Llega el momento del avituallamiento. Decisión de grupo, como debe ser. Todos debemos ser escuchados y tenidos en cuenta sin excepción. La lluvia intensa comienza.
Comemos como siempre animados por nuestro querido Demetrio que no ceja en su empeño de compartir con nosotros su vitalidad y excelente humor. Nos hubiéramos quedado allí toda la tarde y a hacer noche como alguien apuntó. ¡Que bien estábamos!.
Decidimos cambiar la ruta para hacerla más segura y confortable dadas las circunstancias. De nuevo el espíritu de colaboración y participación hizo acto de presencia y bajo un diluvio dimos algunas vueltas a un pueblo carente de indicaciones. La paciencia mostrada fue de agradecer.

En pocos minutos fuimos tomando de nuevo ritmo por un asfalto impecable y pusimos nuestras monturas rumbo a Alcaraz para bajar hasta Ùbeda, Jaén, Granada y Sierra Nevada.
Aun paramos otra vez y tomamos de nuevo café, y reímos y bromeamos y charlamos y de ahí partimos ya hacia nuestra última etapa. Rodamos a ritmo tranquilo agrupados, sin perder a nadie. pacientes, sin asumir más riesgos que los que la climatología adversa pudiera ofrecernos. Y así tras enfilar hacia Sierra Nevada sin rastro de agua y de viento, en el Km 22 paramos en una gasolinera y tras quitarnos los cascos, sabedores de la proximidad del destino, los rostros de todos, pese al cansancio dejaban ver sonrisas animadas y alegría. Una curva más, a derechas, cerrada y un giro también a derechas para entrar triunfantes, en formación ordenada al aparcamiento de nuestro destino. Vini Vidi Vinci. Riders2007. Destino alcanzado por el Sector Tran Tran.

Nos faltó la compañía de algunos con quienes tuvimos ocasión de compartir ruta al día siguiente.
Nos dejamos a otros en Madrid que nos hubiera gustado tener a nuestro lado.

Gracias por la compañía, por el buen andar, por ser como sois por haber llegado sanos y salvos como está mandao.

El Puente del Pilar Nos fuimos

La Sierra de la Demanda nos esperaba.

Viernes 12 de Octubre. La partida
Cinco motos iniciamos un viaje, desde Madrid, por carreteras no principales que nos llevaría a Cameros y de ahí a las estribaciones de Urbión próximos a la Sierra de la Demanda.
Un recorrido de paisajes diversos, rico y variado. Pista de tierra al inicio. A la fuerza ahorcan pues la carretera estaba en obras y que culminaba con un encadenamiento de dos puertos de montaña revirados, adornado de pinares al inicio a su paso junto a la laguna negra y rocoso y tortuoso en su final con paredes y barrancos a modo de desfiladero, pasando por zonas de arboleda densa y colorista que acompañaban el sinuoso trazado que nos dejaría en Viniegra de Abajo. Aún recorreríamos tres o cuatro kms más de descenso hasta llegar al lugar de reposo.
La Venta Goyo. Un total de 290kms con parada en Vinuesa para el avituallamiento. Y para recoger a uno de nuestros compañeros que se uniría en ese punto al viaje previsto.
Tras registrarnos y departir con los dueños dejamos nuestros enseres en las habitaciones y las motos a buen recaudo, resguardadas en un cobertizo cerrado, anexo a la venta.
Luego vinieron las cervezas comentando el viaje, previas a la cena. Ésta cumplió con las tres B sobradamente. Tras la cena los licores y las risas y las bromas y los chistes. Allí en aquel pequeño salón frente a la chimenea, departimos nos reimos hasta caer reventados de cansancio.

La presencia de animales en la calzada y alrededores, principalmente de ganado vacuno, sería una constante durante todo el viaje. A la ida, a la vuelta y durante el fin de semana.

El hotel tranquilo, cuidado y confortableLa atención muy buena. La cena también. .

Sábado 13 La estancia

Tras desayunar miramos los mapas y decidimos enfilar hacia Quintanar de la Sierra. Buscamos la ruta que nos llevaría a Neila y su laguna donde paramos como es menester. No sin haber hecho un alto en un pueblo (cuyo nombre no recuerdo y debe ser por lo caro del café) y en el Mirador de San Francisco donde pese a la cantidad de gente congregada logramos encaramarnos a sus riscos y disfrutar de una de las panorámicas más bellas de la sierra. El Moncayo al fondo.
Rumbo a Quintanar donde comimos estupendamente.
Tras la comida decidimos continuar ruteando y disfrutar de la vistas como más nos gusta. A lomo de nuestra monturas. Así una R1200GS ADV, seguida de una R1150GS y de otra R1150GS ADV + la R80GS yla K1 pusieron rumbo a San Leonardo de YAgüe. Pero para ello bajaríamos por Viviestre del Pinar y sus bosques de gran frondosidad y volveríamos a Quintanar por Navaleno, el Cerro del Cagardero y Canicosa de la Sierra.
Desde allí ascendimos por el Puerto del Collado, Neila hasta Villavelayos tomando rumbo hacia Mansilla de la Sierra para finalmente y tras pasar por la Venta aterrizar en Viniegra de Abajo.
Lástima que se hiciera de noche tan pronto y no pudiéramos estar allí más tiempo.
La cena en la Venta de nuevo exquisita. Pero el cansancio hizo mella y la terturlia esa noche duró algo menos pues al dia siguiente tocaba de nuevo ponerse a los mandos de nuestros cacharros para rutear, al tran tran hasta Madrid. De vuelta a casa.
De nuevo un saldo de unos 200 y algo al marcador.
Domingo 14 La llegada

Arrancamos tras un buen desayuno pero con un contratiempo. El molesto pinchazo de la K1. Tardamos en la puerta del Hotel un rato bueno en repararlo. Benditos Sprays. Nos pusimos ne marcha, como digo, con cierto retraso. A buen ritmo iniciamos la marcha pero llegando a Salas de los Infantes tuvimos el segundo y último de los sobresaltos. La K1 perdía el topcase sin enterarse y la 1150GS que iba a su cola lograba esquivarla. La 1200ADV de milagro también logró esquivar el obstáculo que botaba insistentemente en la calzada hasta detenerse.
Salimos al encuentro de los compañeros perdidos y allí estaban con el susto en el cuerpo. La K1 con el top amarrado de nuevo y con esas llegamos de nuevo a Salas a reponernos del susto.
Comimos más adelante, pasado el Burgo de Osma y luego por carreteras secundarias, comarcales retorcidas de paisaje cambiante llegamos a Ayllón desde donde seguiríamos haciaGalve de Sorbe, Valverde de los Arroyos, Tamajón, Puebla de Beleña, Casa de Uceda y Torrelaguna. Ahí enfilamos la NI llena de enlatados que paso lento y ya con la noche encima desde hacía un rato nos llevaría a cada uno a casa.