CONOCIENDO A DEVA.¿RODAMOS?

Tomas tu nombre de la diosa celta de agua, de las emociones y los sentimientos. La Diosa suprema.

Traes la frescura del presente. La cercanía del ahora. Y la confianza de antes. Toda una GS. Pero no nos conocemos.

Me ha bastado un rato contigo y reencuentro sensaciones pasadas. Olvidadas de otro tiempo que hoy vuelven a estar plenamente vigentes. No en vano tuve una Adventure.

Hemos encontrado, como por azar, esta carretera. Un corte por obras nos impide acceder al pueblo. Una desviación sin señalizar fuerza que cambiemos de camino. No importa. Tenemos todo el día por delante para rodar por donde nos apetezca. No hay nada concreto. ¿Fue eso lo que hablamos? Al menos esa era la idea en el último tiempo.

-Encontrarse sin buscarse convinimos.
-Claro que tenemos que decirnos dónde andamos, si no ¿cómo? Afirmaste



Seguimos rodando. Descubriendo rincones y trazados diversos. Cambiantes. Se trataba de eso ¿no? 

Al final del día iremos al encuentro de Chamula. Una GS que nos es conocida. Y a su piloto, una viajera: Oddeth. Y alrededor del café charlamos de nuestros cacharros, de los viajes en puertas, de los hicieron, de los que están por venir.

Deva y Chamula, sonrientes, observan la escena divertidas. Chamula habla de sus viajes, Deva le comparte sus planes inmediatos. ¿Rodarán juntas? ¿Quién sabe?. Comparten la pasión aventurera.

Tres horas de luz por delante y avanzamos por el parking de superficie del café donde hemos parado.

-Es el más feo que he visto en mi vida, jajaja, pero era el más fácil de localizar según la ruta que traías.

-Cierto. Y te agradezco porque es facil acceder desde la carretera, aunque esté escondido. Tener un dealer de motos al lado ayuda a ubicarlo. Es una buena referencia.

Me incorporo al carril e inicio la marcha. Mantengo sin embargo un ojo en el retrovisor permanentemente. Hoy es distinto. Veo tu luz en él. Ruedo con cautela. Desconozco tus ritmos.

Curva amplia derecha, le sigue una corta recta. Un cambio de carril para rebasar y de nuevo plegando, esta vez a izquierda. Otra a derechas y saliendo, la rampa leve que coronaremos pasando del carril izquierdo, en abanico, al de la derecha del todo.

Una ráfaga de faro en el retrovisor me indica que te despides. Pongo mi direccional también. Tomo el desvío delante de ti y te sorprende.

Una carretera corta. Es una pena. Buen firme y muy bien trazada. Diez series he contado de enlazadas y sus suaves rectas. Un breve ensayo para Chamula y Deva. Rodar acompasadas. Trazar juntas.

Paramos. Nos quitamos los cascos.

 - ¿Qué hace? Lancé una ráfaga, me dijiste que habías pensado
-Ya sé. Despedirte. , conteste yo. Pero no hemos llegado hasta aquí para decirnos adiós con un par de curvas de autopista, pensé en voz alta.

Al menos unos kilómetros en buen estado.Supo a poco por el corto recorrido que abarca. Supo a poco el tiempo. Pero será todo. Si te abstraes de la distancia da la sensación de ir viajando. La luz del atardecer tardío, la escasez de tráfico a esta hora. El sitio por el que transcurre. Procuran esa sensación.

Tomas la cabina de la caseta. Yo el sentido opuesto para deshacer camino, ahora sólo, hacia la autopista que habíamos dejado. Acierto a ver tu piloto rojo en el retrovisor, se abre la barrera y desapareces.

Subo a ritmo ligero apenas hay coches.  Voy muy atento a mi rueda trasera como todo el día. Llevamos casi 500 y algo. Se habrá consumido lo poco que le quedaba. No tenía que haber salido con ella hasta cambiar la ruedas. Total esperar cinco días… . Encaro la autopista desde el lado derecho acelerando como Deva sabe. En pocos metros he rebasado dos filas de coches y circulo por el carril de alta. A mi cabeza llegan esas dos canciones que desde hace semanas me acompañan día y noche. Una imagen fija de ti en mis retinas. Tu piloto rojo desapareciendo en el retrovisor. 

El ritmo es constante. Ligero. Llevo un buen avance en esta zona de autopista. La que más me gusta. El último tramo antes del peaje.  ¿Qué tendrán esas curvas? Mi cabeza vuela y como un proyector de diapositivas lanzando una tras otra me va presentado todas las imágenes del día y de la tarde sucesivamente. Un trayecto y otro. rincones y paisajes.

Es pronto todavía para aventurar los rumbos que deparará el futuro. Pero tu llegada, Deva, obedece a propósitos claros. Rodar muchos kilómetros durante el tiempo que sigamos aquí. Y una forma clara de hacerlo:

-Kilómetros, te digo
-Kilómetros de viaje en cortos espacios de tiempo. Rodadas intensas, afirmo en voz alta.

Pero aún no sé ¿qué piensas?

Bajamos las motos del central y me desplazo hacia atrás con los piés. Quedo casi frente a tí. Te miro.

-Tú primero me dices con una sonrisa pícara.
-Vamos entonces, te digo y también sonrío.


Presiento que será la última imagen que tenga de tí!.

IRON HORSE

Un bramido fuerte, ronco y grave se escucha.
Marcas tu territorio
Adviertes de tu llegada y de tu marcha con un estruendo bronco. Insolente.

Tu paso a nadie deja indiferente.
Tu línea y tu estampa imponentes
Tu figura maciza, dura y esbelta.
Esculpida en acero por manos expertas.

Portadora de las mejores esencias de la marca que representas.

Única en tu clase.

Alma de conquistadora. Señorial y Brava.

¡Qué contraste con la fragilidad aparente de tu amazona, su estilo y su clase!

De ella te sabes dueña.
Viajas. Te habla. Te piensa.
Y solo ante ella desnudas el alma que escondes tras ese carácter.



OAXACA 2018. TU MARCHA

No es la mejor foto de este viaje, pero sí una de las sensaciones más agradables del mismo. Una parada y cafetito. ¿Charlamos?

           ... La lluvia me despertó esta mañana antes de lo que tenia previsto. Sin embargo,  #damadelagua, estuviste presente toda la noche. A tu manera, como siempre. Me trajiste ratos de mucha cercanía y proximidad de antes. Momentos que sólo se tienen cuando uno siente por debajo de la piel. Otros de ausencia, silencio y distancia tan arraigados en tí.  Tiempo de despedida. La intermitencia de tu presencia al alba y ese andar por sendas separadas en esas primeras horas. Vernos sin mirarnos, ni acercarnos. Vuelves al imaginario de donde saliste. Al rincón de la memoria donde guardamos los sueños no cumplidos. Tiempo para el adiós.           .

                 El hotel ha sido mío por completo durante el fin de semana. Vacío por entero. Me gustan los hoteles. En especial aquellos donde consigo hacerme un hueco y sentir un rincón como mío. Ello me ha permitido ir, venir y estar a mi antojo. con la prudencia del invitado educado. Con la tranquilidad del amigo. Sobre restos de un antiguo convento de monjas lo construyeron manteniendo estructura, la distribución de las celdas y el patio. Solo la fuente que lo adornó estos años ha desaparecido ahora.. Muy apropiado para el momento, me digo en voz baja. Mi opción casi siempre que viajo a Oaxaca.

               La lluvia fina sigue cayendo. He ido a por Stinger que había quedado en un parking a cuatro cuadras. Un tema mal resuelto en el último año que deben de resolver. Ahora espera, paciente y contenta en la puerta, a que cargue el equipaje. Me debato entre arrancar o esperar un rato a que cese. Llueves delicioso. Con esa frescura hasta dulce, que se me antoja rodar contigo, pero te estás yendo... .Debo tener cuidado al circular sobre los adoquines. Brillan contigo como espejo. Resbalan como el jabón en las manos. Finalmente he salido muy temprano.  A seguir viajando. De noche completamente. Una rodada pausada y luego, tras algunas paradas por el mero hecho de posar la vista sobre paisajes estupendos. Detenerme a observar. A mirar.  El amanecer en carretera... .¿Cuántas veces pasamos sin mirar por los sitios?.

                 Llevamos un rato viajando. La niebla agolpada en bancos ocasionales y la lluvia ya ausente. Abordamos la zona a mi juicio más hermosa de la sierra. Un carril para cada sentido. Amplios. Bien balizados.  Invitan al pecado. Una tentación muy fuerte para un humano débil como yo. Me hace sucumbir a veces. Ésta ha sido una de ella. He rodado ligero aprovechando y disfrutando las bondades del chasis, ruedas y suspensiones de Stinger. He subido y bajado el serpentín de curvas hasta cuatro veces en apenas un rato. He dejado reposara Stinger aprovechando un retén de obras. He descansado también yo jajaja.

               Seguimos descendiendo y a medida que avanzamos las curvas se van haciendo más abiertas y escasas. Predomina el tramo recto con algunos badenes e imperfecciones. Atención a las tentaciones que se pagan caras en términos de combustible dada la ausencia de gasolineras. Se me acaba apenas de encender la luz del piloto de reserva del tanque. Apenas he logrado cubrir 200 kms esta vez. Ahora me toca rodar tranquilo y suave los 24 kms que quedan hasta la próxima estación de servicio que tengo identificada. Clavadito a 90. Marchas largas. Stinger sonríe pícaramente. Me mira de reojo. “Ahora si que nos hemos divertido ¿eh?”, afirma. “Ahora toca ser buenos”, ríe de nuevo.

Más tarde se daría esa llamada inesperada. Me contarás que sentiste el impulso de compartirme tus alegrías como antes. De tu imposibilidad de hablar después. Del por qué de ese silencio. No de tantos otros. Volverán imágenes de ayer. De las del hoy que no te pertenecen. No era a ti a quien esperaba sino a quien no existe. Al personaje refugio construido de emociones nuevas, de placeres recuperados, de renovadas ilusiones sacadas del imaginario. Del terreno de los sueños. Del lugar que ocupaste. Coincidimos un tiempo. Dejé fuera tus silencios. Tus ausencias. Tus pensamientos. Todo aquello que me llevó a desconocerte. De los abrazos rotos. De la piel ausente. De ver tu figura menuda adorada como se difumina y desaparece


Entramos en la ciudad y tuerces el gesto. Vamos de brinco en brinco esquivando agujeros. Evitando los coches. Protestas. Tranquila Stinger. Yo ando igual que tú.  Pero pronto nos daremos una buena ducha. Quedarás reluciente y lista para la siguiente aventura. 



CUANDO SUPE DE Tí...


Apenas con motivo del último sol a sol, en Chilpancingo echando gasolina hablamos con el que entiendo es tu compañero. Le preguntamos de hecho por ti.
-Está en Austin, nos dijo.

Luego charlamos de mi panzer y del que tiene él. Ya sabes que no sé hablar de otra cosa jejeje

Transcurrido el tiempo vuelvo a saber de tí. Muy malas noticias me dieron. Fue una amiga tuya. Casualidad. No, no es un reproche ni nada, no me malinterpretes. a veces me expreso mal.

Recuerdo el día en que te encontré en las redes. Leí y vi fotos de TU VIAJE. Sí. Déjame que lo ponga en mayúsculas. Aunque ya sabemos que terminado uno, el mejor ¿cuál es?... el que está por venir. Seguí un tiempo tus correrías motociclistas o moteras, como le queramos decir. Me uní, como seguidor, virtualmente a ti.

Tiempo después en un taller de un amigo común en Patriotismo charlaba con él y con otro amigo tuyo también. Llegaste tú.  Llenaste todo el espacio con tu personalidad. Yo, terminado el montaje de faros que había ido a hacer, recogía mis llaves, mi casco, mis guantes. Me ponía la chamarra. Pronunciaste mi nickname en voz alta. “Tú eres amigo mío de Facebook. He seguido tus viajes”, me dijiste. Me sorprendiste con un abrazo. Inesperado de verdad por mi parte. Me puse rojo. Hoy te lo puedo decir. Nuestro amigo común se reía y dijo: ella es así. Y de verdad creo que tenía razón por lo que he podido saber. Amiga de tus amigos, dedicada y comprometida con ellos. Pero no hablemos de mí. Perdona. Ibas a una comida, pero nos enredamos charlando de nuestros cacharros y de viajes y de hierros. ¡Cómo te gusta la moto! ¡Cómo te gusta viajar!

Me pareces admirable. Coraje, fuerza, determinación. Con carácter, imagino. Sabes que somos muchos los que te vemos como ejemplo y que aprendemos de ti. Hoy más que nunca. ¡Que puedo decir!


Reforma una mañana.  Hablando con mi socia de la reunión a la que íbamos. Tú de frente. Cruzamos las miradas. Seguimos y nos paramos en seco. Dije tu nombre, tu mi Nick. Nos abrazamos y charlamos de nuevo. Nos reímos de nuestro outfit de trabajo tan distinto del que tenemos en el mundo en que nos hemos conocido. La Moto. Sin ninguna duda con este último estamos más cómodos.

Estuve un tiempo fuera de Face. Seguramente supiste por nuestro amigo el por qué. Te perdí el rastro.

Hoy te vi conectada según contestaba mensajes y hemos charlado de nuevo. De lo ejemplarizante que es tu modo de vivir la moto con esa pasión. Pasamos de puntillas, como soslayándolo, por el otro viaje. Lo dejo en minúsculas porque no querríamos que lo estuvieras haciendo. ¡Joder! ¿Por qué siempre en la gente que estimamos nos parece más injusto?? Aunque me consta que haces del defecto virtud y de lo malo algo positivo siempre. Éste. Ese que no nos agrada a ninguno, tiene sin embargo una gran diferencia de los que nos gusta hacer. Aquí el camino a recorrer carece de interés, es como el desplazamiento de un lugar a otro sin más. El destino final cobra todo el protagonismo. La meta, el objetivo a alcanzar. Y lo estás haciendo por lo que he sabido. Lo vas a conseguir. Estoy seguro de ello. Dudas cero. Nunca me falla mi bola de cristal salvo conmigo jajajaja. Será una alegría que celebrarás tú primero, luego con los tuyos, luego los demás. Nos dará alegría verte reírte de todo, con todos.
Llenar tu vida de nuevo de curvas, de arboledas, desiertos, llanuras, montañas. De parajes increíbles que están ahí fuera, esperando. Me lo han dicho ellos. De salidas por la tierra.

Te mando un abrazo enorme como los que me diste. Todos los kilómetros de vida posibles. Los que he sido capaz de hacer hasta ahora, más los que me queden por recorrer.

Y como tú dijiste. Nos vamos a reencontrar… Rodando.
 ----

…. Como tantas veces bajaste al garaje. A hacer cualquier tontería. Como si necesitaras un pretexto para ir con tus cacharros.  Que si una funda, una lavada, revisar una llanta… ¡qué sé yo!
Esta vez era distinto, lo acabas de saber. Necesitabas ese espacio. Ese momento íntimo que sólo con los cacharros puedes vivir. Ellos escuchan en silencio. No dicen nada, pero entienden. Las horas que has pasado rodando….

Es difícil de asumir. Pero como en carretera, en viaje, cuando pasa, hay que hacer lo imposible para salir de ahí.

Las miras de nuevo. Necesitas respuestas. ¿Por qué a mí? Sientes esa humedad en los ojos, la rabia que pugna por salir. Desesperación, frustración, enfado. A tus ojos brotan lágrimas incontenibles. Apenas aguantas el llanto. Tu mirada ha quedado fija, perdida posada en un trozo de cristal del que brota un destello primero, una luz más intensa después. Oyes el giro de una llave. Un motor detonar. Un bóxer vibrando. El sonido del escape llenado todo el espacio. Tus ojos se secan y una voz. La de tu corcel te dice:” Saldremos de esta, te sacaré de aquí. Vamos a rodar toda la vida. Estaré junto a ti……”

---J. París,  19 de Julio de 2018-

DESCUBRIENDO MÉXICO 2012 K1200GT


Llegué a México el 20 de Octubre de 2010. Apenas unas semanas para cerrar un tema profesional del que dependería mi vuelta tras el paréntesis próximo navideño. No dejaba de ser un trabajo con un objetivo concreto que con sus holguras no haría prolongar mi estancia mas allá de tres meses. Una vez todo armado regresaría de nuevo a mi país.
Nunca pensé en rodar en América Latina. No me llamó la atención. Estados Unidos no entraba en mis planes si bien el mito de la 66 y explorar Canadá podía tener atractivo, pensé. Mis objetivos de vida, los de viaje claramente orientados a Europa por donde había rodado y vivido en diferentes países estaban completamente focalizados. La llamada de África a la que solo me acerqué una vez también llamaban poderosamente la atención.
No recuerdo en qué año un proyecto en Buenos Aires pudo haberme traído a este lado del océano. Pero no lo tomé. Algo corto de ir y venir. ¿Qué oportunidad de rodar con mi moto tendría allí? Otro en Lisboa que si me interesaba no se dió (me encanta rodar en Portugal) y al final medio año después aceptaba un puesto en París. Algo temporal de tres meses que me llevo a quedarme a vivir allí. El reto profesional estaba claro atractivo. Sin embargo, en las entrevistas de Madrid a la pregunta de qué es lo que me mueve a tomar el irme dejando familia, casa y “todo” en Madrid la respuesta era clara: ¡me abre las puertas a viajar por Europa en moto! Algo que causaba siempre sonrisas en tono jocoso en mi interlocutor.

Comíamos un día fuera de la oficina en Madrid y tomando un café me soltaste la bomba. Hay un tema en México, en DF, sabes que tenemos proyectos allí. Ha salido tu nombre.  Tardó en definirse el asunto y a la vuelta de mi viaje por Irlanda en Agosto me propusieron formalmente ir. Octubre de 2010 aterrizaba en DF. Venía con un objetivo personal muy concreto. Fondos para mis viajes por África (Marruecos y Túnez) y Europa (Cabo Norte, Repúblicas Bálticas y Rusia) de los cuatro años siguientes.

Febrero 2011.  Me sigue llamando la atención la ausencia de motos en las calles, el tema de seguridad está mejorando según dice la prensa y la embajada. Mi naturaleza curiosa pese a mi aversión al riesgo me lleva, en el escaso tiempo de ocio, a realizar incursiones por el sur del país. Un modo de viaje que ni en tiempos de estudiante viví : el autobús. Todo por descubrir.
Me llama la atención el contacto físico entre personas. No el que se dé si no el cómo se da. El habla dulce y el uso profuso del diminutivo, el abrazo tan particular, el beso en el saludo. Los gestos y ademanes tan distintos. El ruido en la calle, la música y el baile. La afabilidad aparente en el trato diario. El racismo y clasismo tan profundo. Los bailes pegados en la fiesta de navidad entre gente de la oficina. Las diferencias tan hondas en la semántica de las frases y en el uso de las palabras respecto a mi país. El orgullo patrio tan sentido y curioso, la religiosidad tan presente y el que digan a todo que sí, la elongación de los plazos en todo. No hay reunión mala, seguimos diciendo ahora todavía pero cerrar acuerdos es otra cosa. El puedo prometer, en los planes. Todo por descubrir.
Abril 2011. Me hablan de una página llamada mercado libre donde podré encontrar moto toda vez defina mi permanencia aquí. Llevo un mes viendo mapas de México y el de Estados Unidos.  No se ven BMW por la calle. Algún scooter y las motos de reparto de 125, 1250 y no sé qué. Nada en mercado libre (¡¡miren lo que hay hoy!!). Me acerco a un dealer a preguntar y de segunda mano no tienen nada, nuevo no es opción y la oferta es pequeña. ¡No sé qué hago aquí!
Llegan las navidades y una idea me ronda la cabeza, buscar otro país. Terminar 2012 cumplir mi compromiso y marcharme.
Febrero 2012. Me llevan a Lerma a un tema de migración.  Voy mirando mensajes en la Black Berry . Me acuerdo aquella reflexión con mi ex pareja cuando dijimos ¿en qué momento pasamos de ser dos a ser cuatro en la cama? Y veo un logo de BMW que sobresale en los árboles. Pregunto al conductor y me dice que ahí está la planta. El sábado tomé un taxi y fui. Entré y respiré. Charlé con el dueño y los vendedores, la oferta era escasa pero una puerta a la esperanza se abría ante mí.
Marzo 2012. Salgo de la oficina extrañamente llueve y no hay taxis en la calle. Me dirijo al metro y veo pasar dos motos BMW que se detienen en el semáforo. Me acerco. Se sorprenden y empiezo a charlar, van a una inauguración de un concesionario a seis manzanas de allí. Decido caminar y llego. Bavaria motor sabré tienda en Nueva York. Un mes esperando a que me llamaran con una oferta que hice sobre dos modelos de segunda mano.
Abril 2012.Sentado en un Starbucks hojeando el reforma veo un anuncio insertado: Munchen Motor, Santa Fé  K1200 GT y R1200GS. Pregunto a la chica de la caja donde está Santa Fe. Tomo un taxi y me lanzo hasta allí. De nuevo en casa. La oferta es algo mas amplia. La eterna duda me asalta, Turismo o GS. Ambas tengo en Madrid, ¿pero aquí? Dos semanas de darle vueltas y vueltas en la cabeza. Mi situación temporal México, por un lado. Mi ansia de explorar y ver. Rodar, viajar. Mi naturaleza curiosa empujando. Total, si te vas a ir la vendes y en paz. La decisión ya está clara. Comprar. El modelo también. K1200GT. Un avión. Claro que no sabía el estado de las carreteras de aquí.
¡¡Gracias Francisco Berdejo!!
No tengo equipo. Apenas unos guantes y un casco que me he comprado. El resto todo en Madrid. Una boda familiar allá y alguna reunión en España darán solución a este tema.
No me lo creo voy rodando a mi casa. No es la situación ideal por el tráfico, pero respiro hondo. Por fin vuelvo a ser casi yo. Un año y algo sin moto. No me lo podía creer.  A mi vuelta a Mex tras una semana en España empiezo a salir alguna excusión cercana para ir tomando contacto. El trabajo me sigue absorbiendo día noche. Apenas los domingos me escapo unas horas. Tengo que salir de aquí. Se va definiendo mi puesto a la par que entregamos y liberan el centro de operaciones. Llega Semana Santa y decido escapar. Guadalajara es el destino. Una vía de buen asfalto, la vía corta. El sitio perfecto para esa máquina fabulosa.
Cada vez que me acuerdo me entra la risa. Quien iba a pensar que casi no había gasolineras. Te arranco en el garaje. Es pronto en la mañana. Apenas cuatro cosas en las maletas y una ruta de viaje por delante. Tu sonido de turbina te hace tan distinta a las otras… . seria pese al color que dulcifica tu aspecto. Eres la llave de mi libertad pero aun no eres consciente del todo. Tu antiguo dueño español y ahora también yo.  Quien escogió a quien. Ergonómicamente me cuestas, estéticamente me impones, tu potencia y estabilidad me asombran. El conjunto me engancha. Tu forma de andar me extasía. Siempre más y más. Ese empuje constante con que me deleitas. Tu dulzura aparente y el nervio profundo. Pareces de aquí.!. Es de noche vamos tomando calles con semáforos parpadeantes, otros apagados. Nadie alrededor. Solos tú y yo. Vámonos a viajar.
Apenas unas semanas juntos con escasos momentos de intimidad. No te atreves a mostrarte y yo no sé si estoy dispuesto a explorarte por entero. Nos hace falta tiempo. Y tenemos todo por delante. Enfilamos la subida a Santa Fe. El firme no está muy bueno, pero mejor que Reforma. Conoces tú más que yo. Voy un poco en tus manos. Llevo años en el panzer Un bóxer de aire. Y mi antigua k10016 válvulas es tan distinta….  Eres discreta en tus modos, pero llamas poderosamente la atención. Hemos pagado la primera caseta y salimos encadenando marchas, una tras otra mientras sube la aguja en la cuenta vueltas. Una primera aproximación a ti. Esta zona no nos es desconocida a ninguno. Pronto tomamos una desviación a la derecha. Morelia. Una vía de enlace de firma no compactado, pero sin agujeros que sigue permitiendo algún “desliz”.  Seguimos avanzando con precaución. No tengo medidas contigo. Desconozco tus ritmos, necesito leerte con más claridad. Por delante unas horas juntos.
Al fin la autopista. Una cinta negra aparentemente perfecta, nuevecita, con tráfico casi inexistente. Es temprano. Apenas acaba de abrir el día cuando tu y yo, a uno, empezamos a ver todo nuestro poderío. Empiezas a enseñar tus dientes tu facilidad en los límites, tu exigencia. Lo darás todo y me lo exigirás también. Si me quieres, me tienes… pero te tendrás que entregar a mí. Sin reservas, por entero, te quiero en cuerpo y alma y seré tuya. Te llevaré a donde digas. Soy un espíritu libre que irá junto a ti. Eres larga, no muy pesada. Me cuesta leer más allá. Siento el poder en el puño derecho. Tu ímpetu. Tu disposición a explotar. A ir más allá. Un espíritu domesticado a la fuerza que pugna por salir (potencia reducida frente a la K1200S). Miras con el rabillo del ojo hacia mí. Otra caseta de pago, vaya coñazo. Quita guante, paga, no admiten tarjeta, revisa el recibo, ponte guante y…. Esta vez las subidas entre cambio y cambio son fulgurantes. Estamos decididos a ver si de verdad me entregas lo que me prometes. Veamos tus compromisos. Sube como el demonio la aguja por el cuentavueltas, el velocímetro llega cifras muy altas, solo en Alemania podríamos rodar así. Sigues como un molinillo a golpe de torque hasta explotar. Sacar todo tu genio y escalar la curva de potencia. ¿Lo estás dando todo? … Apenas algún coche en el horizonte que tardaremos apenas segundos, un minuto o dos a lo sumo en rebasar. Algún giro pero fundamentalmente recto el trayecto.  Paramos a echar combustible. Te lo as bebido en un santiamén jajaja. Cafecito y mientras tanto rodeada de gente. Me alarmo. Te miran, te tocan. Aún emites calor y se apartan. Tu vista al frente. Impávida. Sabedora de tu porte, de tu belleza sobria, de tu esbeltez, ¡de tu poder!
Voy caminando hacia ti. Te miro de frente y por primera vez relajas el gesto. Inserto la llave, avanzo hacia atrás con los pies y avanzamos por la tierra los metros que nos separan de la entrada, abro un poco el gas y me regalas un piloto naranja encendido en el tablero. Acaba de entrar el control de tracción. Sonreímos los dos con el uy uy. Te fuiste un poco de atrás para avisarme. Un leve tiró y allá vamos de nuevo a seguir el viaje. Este momento de liberación era tan necesario. El tráfico va en aumento. Vamos sorteando coches, alguna patrulla de federales y un control de… ¿militares? Eso es nuevo. Nos paran obligándonos a orillarnos. Me piden el pasaporte, tus papeles y nos hace sacas las maletas para revisar el interior. Un sinfín de preguntas y nos tienen parados por casi una hora. Luego ya nos dejan ir. De nuevo en la carretera rodamos ligeros pero tranquilos. No dejan de ser ritmos altos. Todas las motos tienen su velocidad. Aquella en al que entroncan la curva de potencia y de par. Donde sientes que todo fluye ligero, armónico, en perfecto equilibrio. La tuya no se puede nombrar. 
El tráfico se va despejando y el ritmo aumenta en la misma proporción ahora sí. Bájame un cambio y aprieta, quiero mostrarte lo que doy de mí. Apenas unos instantes de duda frente al deseo irrefrenable de dar curso al deseo. Dos golpes leves al cambio y un salto al hiperespacio, línea roja en cuentavueltas y el velocímetro en el fin. Dos carriles que parecen uno y voy montado en un misil. Algunos giros a izquierda y derecha sin cortar gas. Está en tu elemento, siento como fluye, veo tu semblante sereno, mantienes la compostura y el tiempo se detuvo tras de ti. Apenas una leve vibración en puños y estribos, una aullar contenido. Una recta sin fin. Devoramos el espacio, nos desplazamos en otra medida de tiempo, nada existe alrededor. Somos tú y yo. Hemos dejado de ser dos para ser uno solo. Una experiencia inaudita de límites casi alcanzados por enteros. Sostenidos durante más de una hora y de la que solo saldremos a la fuerza, el testigo de la gasolina encendido. Cuánto tiempo llevará encendido, me pregunto. ¿Habrá gasolineras? El enfado de ambos, el tuyo muy notorio, en forma de toses y un ritmo irregular rodamos a ritmo de vespa durante los kilómetros que falten hasta el área de servicio más próxima. Ya la vemos, por fin. Y llegando apenas una decena de metros hasta el surtidor y el cuadro encendido sintiendo como te apagas. Nos toca remar con los pies. Cargada de nuevo hasta el tope salimos de allí. Guadalajara está ahí. Primer viaje digno de tal nombre, en su primer tramo, concluido, Algunas aventuras nos quedaban juntos por delante incluida la vuelta al DF y el primer Sol A Sol, por supuesto, durante el corto tiempo en que estaríamos juntos.



R9T PUERTA DEL CIELO

Hace un rato que ruedo desde que salí de Jalpan de la Sierra rumbo a Querétaro. Son las 8:30 de la mañana. La carretera está despejada y el campo va recuperando a duras penas sus olores perdidos por el impacto de los escapes de camiones, coches y pickups viejos cuya estela contamina el delicioso paraje.

El color y la humedad tras la breve lluvia caída, en la noche, le otorgan un brillo y frescura que junto a la frondosidad hacen, de este enclave, un lugar de gran belleza. Solo la empañan la suciedad de algunas cunetas que acumulan residuos que los lugareños y turistas arrojan al suelo sin el menor problema en todo el recorrido. -...fíjese que aquí les dan ayudas para que los niños vayan a a la escuela y las mujeres, madres, tienen que ir a limpiar la carretera de lo que se tira. Si no limpian, les quitan la ayuda, dice una señora de un puestecito de carretera con quien conversé el dia anterior-.

Llegamos a la puerta del cielo y atravesando el pasaje, un leve rasante y con un giro a derechas dan paso al descenso. Dan comienzo a una serie de enlazadas suaves de firme negro, algo irregular, rugoso, buena trazada, y una vista maravillosa a izquierdas que inicia justo en ese punto y embriaga los sentidos. Difícil detenerme aquí, pensé. En bajada y en curva saliendo de un cambio de rasante. Así que no pude evitar llegar hasta abajo. Al final de toda la serie. Hacer un cambio de sentido  y volver a subir curveando ligero a tocar los cielos ... a llenar mi vista de vida, de quietud, con ese regalo de la naturaleza. Y me detengo en la cuneta contraria a admirar el paisaje. Nunca una carretera es igual según el sentido en el que la recorras, ni con la motocicleta que vayas, ni el clima, ni el ambiente de tráfico que la ocupe. A veces eso, un simple cambio de sentido, en minutos de diferencia, a tráfico vacío, misma máquina y parece que estuviera en otra distinta. ¡¡Qué maravilla!! .Y te pienso por unos instantes, aunque tu presencia, discontinua se torna a ratos intensa, diferente a otras veces.

Stinger, la pequeña y ágil 9T que me acompaña, protesta por el suelo rugoso que nada le gusta.  Rebota aunque busca no descomponer la trazada. No así por los giros y curvas, ni por la altura.... Muy al contrario, todo eso le encanta. Tampoco protesta por volver a pasar, en sentido inverso, por donde hace un instante veníamos rodando. Parar aquí, allá. Nada le inquieta. Su peso contenido ayuda tiene pocas inercias. Entramos en la tierra, en algo que se asemeja a un mirador para asomarnos y ahí sus ruedas, de puro asfalto si protestan. Y en cuanto el firme es bueno saca su aguijón, su genio, su veneno, aunque se muestra dócil y comprensiva conmigo y mi poca habilidad para ir tan rápido como ella quisiera. No es arisca y altiva. Ni orgullosa y despectiva como aquella k1300GT, siempre molesta e implacable en sus malos modos en cuanto el suelo no estaba a nivel o no la llevabas al ritmo que siempre pedía

Y ahora, en cuanto me alejo, la pequeña avispa pregunta a stinger dónde estuvo. Cuéntamelo todo, le dice. Ahora que no nos oyen dime cómo fue. Vienes radiante, llenita de vida, lo hicisteis?. Stinger lanza un destello de faro. Esboza una sonrisa malévola. La Sonrisa del amante tras haber consumado. Se ilumina el garaje y contesta un rotundo, lo hicimos!!!. Fue con la suavidad del ausente que vuelve. Con el deseo del reencuentro. La pasión del que escapa de su dia a día. La prudencia y la experiencia que la madurez imponen. Vengo de recorrer curvas ansiosas de ser descubiertas.  De la intimidad de la noche y la frescura húmeda del amanecer. Vengo… de la puerta del Cielo!!!


Y se me vino a la mente un verso de la obra la Vida es Sueño, de Calderón de la Barca.

“Qué es la vida? Un frenesí. Qué es la vida?.Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son”.



ALMA AVENTURERA. MENTE CURIOSA.CORAZÓN VIAJERO


…y termina la reunión. Estamos con la recogida y en las despedidas. Las frases de rigor. El tiempo, las vacaciones, la vuelta al cole de los niños … . Mi vista se ha ido hacia la pared del fondo. Había advertido al entrar la presencia de esa lámina o cuadro, pero el objetivo era otro. Ahora, con la sala casi desocupada, apenas queda una persona recogiendo su equipo de cómputo y otra metiendo el cuaderno en su bolso. Puedo dedicarle un instante. Para mi anfitrión, toda vez se despide de ellos y mira su móvil, no pasa desapercibida mi momentánea “ausencia”.Interrumpe mi “pausa”.  Me lo regalaron. Queda perfecto para la sala. Le da un aspecto sobrio. No es ni grande ni pequeño. ¿Cómo ves?, me dice.

Sonrío apartándome del gran mapa del mundo y dirigiendo la vista hacia él. Asiento con la cabeza. Es perfecto. Le digo. Mi mente ha marcado los países recorridos y los que me faltan por recorrer del inventario que traigo en la cabeza. Veo carreteras, cruces, montañas, lagos, desierto, interminables rectas. Curvas infinitas y enlazadas suaves. Luz, color, agua, sol, nieve, granizo.  Nombres de ciudades, de pueblos. Fronteras. Regiones, estados. Hoteles, estaciones de ferrocarril, aeropuertos. Talleres. El ruido y el silencio. El bullicio y la soledad. Los viajes en grupo. Los largos de verdad, solo.  He contado los fines de semana del año y los días que faltan para volver a salir de viaje. Ya he decidido a dónde. Lo puedo cambiar cuando quiera.  El Panzer(R1150GSA) o Stinger (R9T) no se quejarán. Pienso en el viaje que acabo de hacer. En que dos semanas de vacaciones son perfectas: Una para ir y otra para volver. ¿Podrían ser más? Si. Mucha gente ni las tiene. También.
Sonrío otra vez. Cruce de manos y el consabido abrazo de estas latitudes.

Un objetivo en la mente. Viajar. En moto. Siempre más y mejor.



BIENVENIDO

Nunca me había planteado escribir en un blog. Cosa curiosa pues lo llevo haciendo desde hace años en los foros de internet. Incluso me he atrevido con alguna incursión en revistas del motor.

Nada. ¡Hay que tener un blog!.¿Para qué?-dije yo. Pues porque es como mantener un diario de aquello que te interese y que de paso pueda ser de interés a otros.

Y así es como la idea de encuentro físico que mantuvimos en un foro, para que aquellos que lo desearan participaran, cada miércoles, y nos juntáramos para cenar y departir sobre nuestros cacharros, lo he trasladado aquí.

Un lugar abierto, donde todo el mundo pueda participar de lo que más nos gusta aparte de viajar en moto, charlar sobre nuestras experiencias con ellas


Nuestros queridos cacharros que apasionadamente disfrutamos, cuidamos y sobre los que somos capaces de hablar y hablar. Compartir ese viaje que hiciste, como lo viviste. Comentar ese otro que está siempre ahí, pendiente, como lo harás. Vivir incluso la experiencia de viajar leyendo las de otros e imaginando como será el tuyo cuando lo hagas. Porque lo harás. No te quepa la menor duda. Y así, al tran tran, ir describiendo aventuras solo o acompañado, con tu "cacharro". Ese que limpias, al que pones maletas un topcase, que si un escape o un navegador, una parrilla o un xenon, un asiento así o asá. Un manillar alzado o un gran carenado. Con el que te mueves al trabajo o en salidas de día/fin de semana. EL que te lleva de vacaciones. El que disfrutas en cada curva.

En fin inicio aquí un espacio para todos los amantes del turismo, en moto.
Aficionados a la BMW,a la Vespa Y M@S. Las posean o no pero sobre todo. Con afición a charlar de ello.

Un saludo a todos

Dedicado a todos y cada uno de los que han sudado la camiseta para poseer uno de nuestros deliciosos cacharros.En especial a Jimena, fiel compañera durante muchísimos años y que sin ella nunca hubiera pasado de soñar, a tener Nuestros Cacharros

MADRID 23MAY...SALIMOS

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Ruta a Tragacete

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Ruta Maragata 2008

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En Madrid nos Vimos

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