PENSANDO EN AILISH (F850GS)


El azar, jajaja, me entrega una nuevecita (126 kms) 850 GS. La última en llegar de la familia GS de BMW. Tengo todo el día para enredar con este cacharro y ver de qué pasta está hecha. A mi manera, claro, lejos de campo y la terracería. En carretera, autopista y ciudad. Todo invita a pasarlo bien. El aspecto de por sí ya me atrae y lo que he ido leyendo de ella en foros españoles, además de lo visto en youtube ya me permiten hacerme una idea de ante qué estoy.

Me acerco a ti sin prudencia. No me impones. La estética para mí no es lo más importante, pero no puedes saberlo. Ni te conozco ni me conoces. Tampoco es que este tiempo en que estemos juntos vaya a dar para mucho, aunque igual nos llevamos una sorpresa.

Quiero ver que me aportaría pasar tiempo contigo, incorporarte a mi mundo de cacharros y además rodar contigo. Lo primero en sí mismo ya sé que no va a ser. Lo segundo y tercero van juntos, así que ya sé lo que debo encontrar en ti, para que se dé. No sé si lo que dicen es cierto, ni en un sentido, ni en el contrario. Cada uno habla de la feria según le va. Yo tengo claro que me formaré, contigo, mi propia opinión.

-No quise decir nada el otro día por si, ya sabes, igual era o no ahora. En fin. El caso es que estuvo conmigo un tiempo, Lo pasamos bien, Ambos teníamos claro que era temporal
-Bueno. Qué quieres que yo te diga. Temporal es todo menos la muerte. Además, yo ni conozco. Para diez minutos…. Pon tú que fueran veinte. Que estuve con ella… Que además fue casual. No tengo formada una idea clara de cómo es. Menos aún de como es su vida en realidad. Ni si realmente quiero conocer más de lo que vi o ya está.
-Como ves que sacaron el tema. Que si la foto, que los comentarios etc. Porque no me negarás que el del tipo ese, ¿cómo se llama?, dejaba entrever que había algo.
-Si. Lo vi. De hecho, fue Laura quien me advirtió de lo que había escrito y su observación, como no podía ser de otra manera, de que ni me asomara ahí. Por eso te digo que con el tiempo que fue, ya estuvo y no va haber más.

Y no sé porque según enfilamos la autopista antes de desviarnos, viene a mi mente la conversación anterior. Apenas inicio camino contigo, el tráfico está regular, pero te muestras ágil y suelta para sortear los vehículos que vamos encontrando y poder tomar el desvío hacia Valle, por la libre, hacia donde iremos a rodar. No sé si llegaremos. Tanto da. Pero una buena vuelta daremos seguro.

Lo primero que noto es tu aplomo, suspensiones, chasis y tacto motor superiores, absolutamente, respecto a la versión anterior. El cuadro digital no me acaba de convencer si bien el nivel de información es muy bueno, claro y suficiente. La caja de cambios precisa y cómoda de accionar. El embrague de cable no es mi hit y le resta tacto/precisión.

Qué bien pisas. Da igual el firme por el que transites. Ya quisiera yo en la urban GS (moto por la que siento verdadera devoción) tu horquilla delantera y amortiguación trasera. Me sobran los modos de motor, pero agradezco el rain en cuando el suelo está húmero, roto y descarnado. La rueda de 21 bien la cambiaría por una 19. Con neumático un poco más ancho delante. No es que te hayas comportado mal o me diera algún susto. No. Todo muy bien. Es simplemente que la 19 me da mas seguridad. Tu hermana la 750, en ese sentido, se me hace mas confiable y como en campo no voy a andar…Pues ya está.
Ergonómicamente para mí estás muy bien. Mi metro noventa está a gusto, cómodo. Con todo en su sitio. Puesto a pedir querría un parabrisas un poco más alto, las consabidas defensas laterales y de motor, parabrisas un poco más elevado, skidplate, alzas de manillar y que fuera un poco más ancho. Claro, que como estás ahora mismo, no haría falta más. Touratech, seguro nos dará lo anterior y más.  ¡¡¡Un buen indicador de que algo me encaja es cuando empiezo a pensar en cómo completarla con la mira puesta en … VIAJAR!!!

Hoy por hoy, en lo que llevamos juntos, ya he visto que sales bien desde abajo y aguantas bien las marchas largas. Los vacíos de las 800 y 700 que percibía han desaparecido en ti. Tu Dynamic es sensacional. El Rain, como debe ser a mi juicio, conservador. Y en el medio el Road. Así. Sin decir nada más. Las suspensiones me gustan. Son aguantadoras, pero no son secas. Y en esa inclinada con peralte inverso en la que siempre entrábamos en las 800 con el trasero apretado, contigo nada de nada. Mi mejor elogio es que has rodado como tu hermana mayor la 1200. Y es que me recuerdas su andar, lo cual es un gran elogio,

No he echado en falta el telelever y eso que soy su mayor fan sin duda. He disfrutado la suavidad de transmisión que una cadena te da, pese a ser el defensor a ultranza del cardan.

¿Y sabes qué? No se lo digas a nadie, pero nunca acepté a las pequeñas gs como tales, Vengo de la cultura del bóxer, de la R80 G/S y la primera GS ADV, la 1150, ambas las tengo y lo que no fuera bóxer, en gs no lo podía ser. Contigo tengo el honor, desde mi radicalidad de pensamiento, de darte la bienvenida a la familia GS. Con mayúsculas. Ya por fin nos olvidamos de experimentos de depósito de gasolina detrás y los desequilibrios de una arquitectura tan precaria.  De una 700 con mejor andar que la 800 (aunque muchos compran caballo grande ande o no ande).  Hoy la 850 GS es una moto ejemplar que sigue la estela de las mayores. Que no hace echarlas de menos (pese al precio), Con una ergonomía estupenda. Autonomía muy mejorada. Un andar impecable. Precisa pese a la rueda de 21. Confortable, manejable. Qué bien hemos tomado esas enlazadas. Y se cerró ese giro a derechas y parecía que… . La libramos.
Buenos frenos, aunque apurando, si solo pulsamos delante, hunde sin remedio la horquilla. Nada que ver con la anterior en que pareciera que ibas a salir por los cuernos. Jajaja. Pero si accionamos los dos, la moto se detiene en un santiamén. Bajando completa sin rechistar y en muy poco espacio.

Y sin ser pasional como lo es una 9T me has dado mucha alegría en este día que hemos pasado juntos. Un GS completa. Con el depósito de gasolina por fin en su sitio. Un chasis que da un andar magnífico en carretera y autopista. En ciudad te olvidas, no ocupas espacio, ni te calientas. Es cierto que eres muy alta pero a mí no me importa. Una estética muy conseguida. Un frontal imponente. Poco sensible al viento.

Equilibrio y Sobriedad son las dos palabras que realmente te definen Espero la fiabilidad que antaño tuvo la marca. Has superado cualitativamente en todos los aspectos a la generación anterior. Subes el listón a muy buen nivel. No me haces añorar la competencia KTM o TRIUMPH. Hoy tú GS850, las superas ampliamente. Más sencilla de manejar. Alcanzas una madurez que otros productos no llegan, pese al tiempo en el mercado, a alcanzar.

No te descarto, ni por un momento, en mi garaje como compañera del día a día y de viajes. Primera vez que pongo nombre a un cacharro ajeno pero es ya forma parte de mi historia de viajes y se ha ganado su lugar. Ailish.

Un verdadero placer rodar contigo.



Ailish. Nombre de deidad celta.Su significado? : Noble.

LAVADA Y RECIÉN PEINÁ. ¿LISTA?

Stinger recién lavada y peinada.
-¡Cómo luces!. Estás resplandeciente. 
Se acomoda sobre la pata lateral y de su tanque salen brillos. Gira su faro hacia mí.
-¿Nos vamos?, me pregunta.
-¿A casa?, le respondo.
Lanza una ráfaga de su faro y se acomoda de nuevo buscando la llave para que la arranque y contesta un rotundo...
-Siiiiiiiii. Vámonos ya. A nuestra casa. ¡Vámonos a VIAJAR!

TU SILUETA



Giro a izquierdas en el cruce hacia la caseta. Más adelante en el siguiente desvío seguiré derecho. Pago el peaje. Arranco y a escasos metros la primera curva, a derechas. Asfalto negro, pulcro, algo abrasivo en algunas zonas, desigual en otras. Perfectamente delimitado por las líneas de los lados y la central. Stinger está contenta. Los giros sucesivos nos permiten rodar ligero, trazando de libro y aprovechando el ancho de los neumáticos. Llegar, soltar gas para anticiparnos, bajar uno o dos cambios, aunque podríamos hacerlo todo en sexta, de fuera a adentro inclinando todo y al ver la salida acelerar y subir cambios. Y así vamos rodando entre curvas a derechas e izquierdas y alguna recta también. Unas más amplias, otras que se contraen y se cierran. Llegamos a unas eses enlazadas y la desviación que debemos tomar. Algo se mueve allí delante. Sonreímos. No tardaremos en llegar hasta quedarnos cerca. Una sorpresa más para este día. Una figura menuda, de cazadora y casco negros, sobre una moto roja. Aunque al no llevar carenado y viendo sus escapes laterales no me cuesta imaginar cuál es. Mantengo la distancia Pudimos alcanzarla según veníamos, pero prefiero quedarme donde pueda ver su andar completo, ver como traza y eventualmente decidir si seguirla o qué. Lleva un buen ritmo.

Vas cortando el aire. Un rodar ligero, ágil, aplomado, y vibrante. Movimientos suaves, constantes, que mantienen la cadencia rítmica. Ya te identifico. Sonido y línea inconfundibles.

Llegando a las curvas tus movimientos se tornan firmes, determinados, precisos. Oyes tu respiración bajo el casco, tu pulso se agita, te acomodas, e inclinas. Quieres sentirlo más cerca. Más profundo. Más dentro. La trayectoria perfecta. Tu italiana, al galope, escalando en el cuentavueltas con rabia. La zona buena. Tus pies flexionados apoyando las puntas en los estribos. Hoy no vamos a rozar nada, verdad?. Un fundido extasiante con el paisaje. La frondosidad de alguna zonas. A la izquierda la verde y poblada ladera se prolonga hasta el mismo borde del la carretera y a la derecha el valle precedido de la arboleda en la cuneta. Yo como espectador privilegiado sigo desde atrás, a tres cuerpos de distancia,  tu trayectoria. Abro la trazada todo lo que puedo para contemplar tu estampa por completo. No quiero perderme ni un detalle. La posición de tus codos, torso, cadera,.... . 

Apenas sueltas levemente el gas para inscribirla a medida que la encaras, sin corregir nada, acostándola contigo; alcanzas el ápice de la curva, mantienes el gas constante, terminas de redondearla, el vértice de salida a la vista, enfilas el frontal hacia él y aceleras a fondo. Sigo detrás ya en el mismo segundo. Entro a contramanillar puro cuando ya estás terminando. Una ligera diagonal a derecha. Debes siempre salir de la enlazada con la trayectoria adecuada para encarar la entrada de la siguiente. Respiras hondo, desplazas ligeramente tu cuerpo  hacia delante y exterior. La dejas caer, a izquierdas, hacia el centro. Tu mente ha dibujado ya la siguiente. Exhalas el aire comprimido. Contraes el diafragma mientras sacas tu rodilla a modo de compás para dibujarla perfecta. Sientes la pulsión de tu corazón en las sienes. Vas cerca y abajo, muy cerca, apenas contraes tu rodilla pegándola al depósito, se levanta firme de nuevo ... aceleras. Respiro contigo, siento tu pulso,al mismo ritmo, se han levantado a un tiempo. Roja y negra, negra y roja como un suspiro se enderezan los cuerpos, la mirada fija al frente. Una recta ante ti. El horizonte infinito. Escalas en el cuentavueltas hasta la zona roja. Rabiosa responde. Subes cambios al toque, una, dos, tres. Vas en sexta a fondo.... el alma italiana de tu corcel se emociona, vibra. Decido quedarme a observarte. Qué envidia, no habría podido seguirte, la has dibujado perfecta. Esa que sale una entre mil.  Tu figura integrada como un todo. Llevas el ritmo perfecto. Éstas son solo tuyas.

Desde una cierta distancia ahora, tras el frenetismo de los últimos giros, ruedo dejándola ir. Ella ha bajado el ritmo también. Imagino que rueda en la zona buena de torque. Creo saber su trayectoria antes de que la trace. Son cacharros tan distintos sin embargo. Al fondo ya vemos el pueblo que imagino como su destino. Allí copando la falda de la montaña. Quedan como dos kms, más o menos, por lo que aprecio en el gps.  Habrás bajado un cambio para llevarla sujeta en la bajada. Tiene bastante pendiente. Es amplia de dos carriles ya para cada sentido. Arcén ancho. 

Pongo la direccional y me orillo hasta detenerme por completo en el arcén. Veo como te alejas delante de mí. Has puesto las cuatro direccionales y parece que te orillas también. Quizá por la obras y la reducción de carriles, que a 500 metros, habrá según dice el cartel. No hay tráfico. Hago un cambio de sentido aprovechando la visibilidad y veo tu faro trasero, tu stop rojo, en mi retrovisor. Me traslada a una escena de otro tiempo, otra carretera. Motos y personas distintas también. Acelero, subo cambios y retomo el camino de vuelta hasta la desviación que había previsto tomar, que obvié al verte y desde la que te seguí.


MEX 40 . ESPINAZO DEL DIABLO


…Vamos recorriendo kilómetros por algunos caminos conocidos. Lo más por conocer y descubrir el mundo de sensaciones que nos producirán.

-¡Qué emoción!. Estamos viendo aún si nos unimos…
-¡Qué bueno!. Es un super recorrido según dicen los que lo han hecho. Y pinta bien. Me daría mucho gusto que se unieran.

He tenido que cargar gasolina porque desconozco en el siguiente tramo qué tantas estaciones de servicio habrá. Presumo que pocas y además con color que va tomando el cielo, mejor ir lleno de combustible para rodar constante. Atravesar la tormenta de un tirón.  Miro a Deva según me aproximo  y :

Exploraremos sin límites los viajes juntos. Largos recorridos en espacios cortos de tiempo. Hubo otro propósito del que sólo queda el silencio. Uno más. Pero no nos importa, verdad Deva?. Tú y yo tenemos un trato. ¡Eso es!.

Razón, ilusión y sueños de viajes forman parte de la Idea De Ti. Plazo y fechas tentativas a cumplir en los meses que estaremos juntos. Después tocará partir.

Las tormentas que atravesemos y de las que saldremos airosos. Las que nos tumben también conformarán parte de la Idea De Ti.

Atardeceres, noches, amaneres y días. Esa paz que sólo la carretera brinda y que tú, que nos lees, conoces bien. ¿Verdad?

Tuviste nombre antes de existir. Un propósito también. Pudiste haber pertenecido a la  Idea De Ti y sin embargo escribirás la tuya propia. Llevas poco en el garaje; apenas tres semanas y ya has recorrido tres mil kilómetros de viajes. Apenas en éste que termina tus últimos dos mil y algo. Un viaje único en el que empiezas a escribir tu historia.

Una carretera, la 40, entre Mazatlán y Durango y viceversa. El Espinazo del Diablo está ahí. Un recorrido que recomiendo hacer pausado, parando a ver y mirar. A sentir. A embriagarse del entorno. Se me antoja armar un encuentro de grandes viajeros a mitad del recorrido. Pudiera ser aunque ya encontré otro sitio previo donde hacerlo. Deva. Te llevaré allí.

Y a la naturaleza una disculpa por invadirla pisando el pasto, entrando a alguna vereda y transitando por allí. Y a ti, …, te devuelvo el silencio que me brindas y que interpretar no sé. Que me ocupa un espacio que me pesa y necesito liberar.
Deva, el espacio y el tiempo como compañeros de viaje. ¡Qué más puedo pedir!
Anónimo
Viajar es lo más parecido que hacemos a soñar con los ojos abiertos y cuando viajamos nos hacemos vulnerables ante la extrañeza y belleza que tiene el mundo.

RUMBO AL SUR.

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He rodado un rato a tu ritmo. Detrás de ti desde que me rebasaste. Vamos muy despacio, pero no para ti. Me pongo en paralelo y te indico que te posiciones a la izquierda. Quiero fotografiarte en marcha aprovechando la cámara que llevo en ese lado.

Sigo tu estela dejando buena distancia. Como siempre. Esa práctica de la distancia de seguridad ya me ha salvado varias veces. En dos, la vida. Y a propósito me acuerdo de que tengo que armar un tema de seguridad vial. Pero eso es para otro momento. Ahora debo centrarme en rodar. Observo cómo vas trazando y a la par, como tú, contemplando el verdor y la frondosidad de alrededor. Vegetación tupida hasta el extremo desde la calzada a la cima. Vamos hilando curvas de diverso grado a ambos lados. Seguimos levemente ascendiendo.  Rodamos y mi mente hace amagos de irse pero no la dejo hasta que …

Una de las últimas conversaciones que tuvimos, viene de golpe a mi cabeza. Mi subconsciente me traiciona y me enfada. Teníamos un trato en el que no habría más veces. El calló y ahora entiendo por qué.

- ¿Me enseñarás a cruisear?
- ¿Me enseñarás tu México, tal cual lo ves?
-Si.

-Aunque deberás ser paciente, ya te dije.
-Me tendrás que esperar. No me gusta la velocidad. A cambio me enseñarás todo lo que tus ojos han visto viajando.

Vuelvo a tu imagen. No te conozco. Nunca hubiera pensado que rodaríamos juntos. Te llevé detrás un buen rato aprovechando la degradación del asfalto y que no ando muy centrado. Preferí andar muy despacio. A Stinger no le molesta aunque prefiere ritmos algo más vivos. Pero está contenta de que hayamos salido de viaje.

Nos hemos parado a la vez, invadiendo un poco el pasto. No hay arcén y hay que estar vigilantes con los coches y camiones que puedan pasar. Hay pocos pero circulan pegados al pasto los de nuestro carril e invadiendolo los que vienen de frente. Parece como si quisieran echarnos. Son tan incívicos y despectivos con el prójimo en este país conduciendo… . Nos envuelve un precioso paisaje. Del estilo de los que últimamente hemos ido encontrando. Un precioso valle entre montañas bañado por la niebla y las nubes bajas. ¡Qué espectáculo!.

Vienes hacia mi caminando. Te has bajado de la moto. Estás filmando con el teléfono. No eres quien yo espero. Mi mente me juega otra mala pasada. Pero no podrías ser quien pienso. No se espera a quien no existe.

Sabes que hoy viajo solo. Por primera vez en los casi últimos tres meses. Y no me había dado cuenta de que me has sorprendido con tu presencia. En realidad, hoy, es tu ausencia lo que traigo presente. Y ahora si me acuerdo de lo último que alcancé a decirte

- Te echo de menos.

Como respuesta... el silencio.
Nunca he sabido interpretar tus silencios. Y sin embargo tienen tanto que decir que podría, de entenderlos, escribir un libro sobre lo que cuentan. Sólo ha habido uno, el de aquel día en que me sorprendiste al teléfono, que comprendí perfectamente a qué obedecía. Y créeme que me dolió tanto como a tí.

Hablaba con Paula de trabajo al teléfono. De los temas que traemos -no sé qué haría sin ella en estos últimos tiempos. En realidad, siempre, pero de un tiempo a esta parte, sobre todo agradezco su esfuerzo y apoyo desinteresados- Una gran persona y una excelente profesional. Y acabando la reunión cambiamos a otros temas mientras voy caminando.

-Me gustó mucho el último texto que has publicado.
-¿Cuál? Ya sabes que dejo programas las publicaciones en Blogger y luego a veces no me acuerdo cuando iban a salir o cuando salen.
- Pero la de la red…
- Ah. Sí esa la dejé en borrador y luego solo la activé con el link del blog.
- Pues me gustó mucho el enfoque. Y bueno… ¿al fin, no?
-Gracias. Sí me decidí finalmente el viernes en la mañana. Después de nuestro punto de control. Ves que llevaba unos días, desde el otro fin, dándole vueltas, pero sabes que cuando tomo la decisión, allá voy. Me la compré.

He salido airoso o eso creo. He omitido el tema al que te referías. Prefiero no hablar aunque me encantaría contarte. Conoces parte del trasfondo de los relatos. Cómo armo los personajes más o menos, el trasfondo de algunas historias, aunque sean eso, relatos. Desconoces  las palabras clave que en algunos llevan en el título, firma o en el propio texto.

-¿Viste las respuestas al post? No ¿verdad?
-¿Vomemos? -Cambias el tema antes de darme tiempo a contestar.
-Llego en diez, estoy aparcando en la plaza. Te veo arriba en el fast food. ¿español? ¿No te apetece un jamón?
-Ok. Acierto a decir. Nada más.

No sé que tramas o qué has visto, ni dónde. Te conozco algo aunque tú a mí más. Siempre que hay un tema escabroso buscas un lugar que nos plazca para abordarlo. Generalmente un café agradable donde conversar más que reunirnos. Son mucho años trabajando juntos día con día, cenas, comida y alguna confidencia personal .

-Hola
-Hola
Beso y abrazo como es costumbre
-¿Vamos? Mira no hay gente. ¿Cómo estás? He tenido que llevar a mis hijos al cole. Mi marido hoy no podía. Tenía a la gente esa de la certificación que te conté el otro día. Hay que llamarles, por cierto. A ver si nos sirven para lo nuestro.

Nos sentamos y tras pedir la comida…
-Lo siento. De verdad.
-¿Cómo? Paula, en serio, no sé de qué me hablas.

Comienzas a contarme una historia y yo más confundido. Una especie de parábola como esas que les cuentas a los niños para luego ver si les cuentas la verdad y minimizar el impacto.
-Ya Paula. Vete al grano por favor. Déjame mirar en la red.
-¡Apareció!. Dices alzando la voz y captando toda mi atención.
-¿Quién?
-Bueno, eso creo yo. Pero ya. Mira la red y saca conclusiones tú mismo. Pero ahí está la respuesta a su comportamiento.

Entro en la red, al tema al que te refieres  y voy viendo algunos comentarios.

-Lo siento
-Bueno. No pasa nada. Es mejor así. Aunque estoy un poco sorprendido. En realidad por qué ocultarlo ¿no?.
-Igual es algo que se dió y ahora vuelve, o que no estaba claro. Ya ví el perfil y…
-El de él, te interrumpo.
-Sí. No es como el tuyo en que sólo se ven cacharros o paisajes pero no hay personas. Otra cosa son las fotos pero ahí incluso tu siempre subes solo cacharros, excepcionalmente personas y otras en las que te etiquetaron y ni modo, no tienes forma de borrarlas.
-Pues al final ya sabes cual es mi conclusión y es la de siempre. Palabras vacías. Si acaso con validez del instante y circunstancia específica del tiempo en que se están diciendo. Con caducidad inmediata como en esa película, ¿te acuerdas? La de que este mensaje se autodestruirá después de leerlo. Igual jajaja
-Jajaja
-Además mi diccionario es de otra época,de latitudes muy distintas, donde los códigos eran otros. Aquí me examiné y reprobé. Tal vez no debí presentarme.
-Siempre con tu sarcasmo y la ironía jajaja.  Pero sí debiste presentarte. Claro que sí. Sólo que no tenías toda la información.
-Pero de eso se trata el ir conociéndose ¿no?. En fin, a otra cosa. Alguien se hizo visible en red y fue por algo. No podía saber.

Me traes de vuelta en segundos. Ya estás al lado. Levanto la cabeza y tomas una selfie.

Hola soy Ozziel. Está bonito ¿Verdad?.
Si. Muy chulo la verdad.
Oye ¿has perdido la placa de matrícula o me lo parece a mí.
- La acabo de comprar. No tiene el mes. Estoy con la emplacada. Es la tercera que me compro. Esta ya es de 150cc y puedo viajar algo mas.

Me asombra el brillo en tus ojos cuando relatas tus aventuras. La ilusión con que lo cuentas. Esa espontaneidad y la luminosidad de tu rostro. Algo que hace mucho tiempo no percibo en tantos y tantos motociclistas que se dicen viajeros. Aquí estoy embelesado escuchando tus andanzas y aprendiendo de como las has ido viviendo.

Guanajuato es lo que tengo en mente, pero ya está más lejos. De momento he ido a tal y cual.

Enumeras mil lugares que no ubico. Ni sabría no ya nombrarlos sino posicionarlos en un mapa. Todos alrededor de 200 kms como mucho, del DF y me parece que te has ido a Alaska, Sudáfrica o al Cabo norte. No puedo parar de mirar asombrado todo lo que me dices.

Llevas tienda de campaña
Me gusta acampar y tampoco tengo plata para hoteles.

Me trasladas a los noventa cuando empecé a viajar con mi primera vespa. Una TX200 de cambios en la mano izquierda y dos tiempos. Andaba como demonio. A su paso, claro. Con ella nos movimos a todo lo que encontramos hasta 300 kms como máximo de alrededor de Madrid. Equipado de motociclista con lo que había ido consiguiendo. Bajo presupuesto y muchas ganas jajaja. Aún así fuimos teniendo un equipo muy decente.

Stinger observa y mira la Itálika que tiene delante. A unos metros escasos. Se mueve sobre la lateral. Busca enderezarse y avanzar hasta ella. Ella le responde con el faro de stop y los direccionales. Las miro mientras sigues hablando. Stinger gira el manillar y dirige su faro hacia mí. Subo sobre ella. Pongo mis manos sobre su depósito y me dice: Vamos a viajar con ellos, ¿Verdad?. Un rato. Si. Afirmo. Luego vemos hacia donde seguir.

Me pides tomarte una foto conmigo y creí que ya la habías tomado. Te lo digo y me contestas: -cómo cree. ¿Sin pedirle permiso?.  Me asombra tanta corrección. Soy un tío en moto y nada más. Pienso que debería ser yo el que te la pidiera a ti. Me pides que te acerque mi móvil para tomarme una foto.

-¿Qué años tienes?
-24. Durante la semana no puedo salir a viajar, pero el sábado que libro me lanzo. Un fin de semana duermo fuera y los demás salgo también, pero me regreso a dormir.
-¿Usted ha viajado mucho no?
-Algo más que tú jajaja, pero porque te doblo la edad. Empecé un poco mayor que tú.    
      
Bajo de nuevo. Esta vez a hacerte una foto yo a ti. Con tu moto. Con tu teléfono. Y según la hago mi subconsciente quiere traicionarme. Me traslada unos segundo a otra parte. No le dejo seguir.

Nos damos un abrazo y nos despedimos. Seguiré detrás de ti un rato. Stinger marcará hasta cuándo.

Apenas he hablado y es difícil. He escuchado todas y cada una de las palabras que has dicho. Cómo las decías, de qué hablabas. Me he maravillado de la alegría que transmitías, del contagio de tu entusiasmo. Stinger está contenta de viajar con su nueva amiga. Es viajera, como ella y eso es lo que importa.

Arrancamos y de nuevo lo intenta mi subconsciente. -No, no. te digo. Quiero conservar esta imagen. La del viajero al que acompañamos. No quiero que me lleves a otro lado. No quiero volver a la idea de ti. Ahora viajo solo como hace nueve años. No dejaré que tu idea vuelva a mí. Me cuesta librar esta batalla. No siento tu presencia. Siento tu ausencia. Stinger anda inquieta. Apenas me he dado cuenta. Llevamos un rato con nuestro amigo viajero. Rueda bien. Traza perfecto. Vamos contemplando todo. Stinger vuelve a moverse. ¿qué te pasa amiga mía?. Gira su faro hacia mi. Asiento con la cabeza. Vuelve a su posición. Lanza un destello al frente. El sonido se ha vuelto más ronco. Buen asfalto, curvas sucesivas pone la señal. Ok. Mi fiel Stinger. ¡Vámonos allá!.

Y llegamos a Tuxpan tras un último tramo ya de cuota. De concreto resbaladizo. Rodamos lentos. Casco abierto y chamarra desabrochada casi por entero. No quité el forro y me voy cociendo. El pueblo no tiene nada que ver. Anodino. Seguimos las indicaciones de playa. Un chapuzón será de agradecer.

Allí está. Nos adentramos en la arena. Pura playa. Entran los coches, nosotros también. No hasta la orilla claro. Resbala bastante, no llevamos tacos. Vamos de lado a lado. Amenazas con llevarme al suelo en varias ocasiones. No te gusta nada estar ahí. Protestas moviendo el manillar de lado a lado. Tranquila. Mira el mar. Está lindo. Paramos a hacer una foto y luego bajo una palapa. Dejo todo sobre ti. Me pongo el bañador. Saco la toalla. Todo bajo una red como un bulto. Sé que nos pueden robar, pero…. estamos al fondo de la playa. Casi no hay nadie. Bueno una ducati al lado con todo encima también. Un chico al que pagamos para que se quede sentado al lado vigilando todo.

El agua está caliente. Nos acordamos del norte de Escocia, con el panzer en agosto de 2009. A 9 grados en la calle. Nublado y la gente, escasa, paseando perros en la orilla con forros polares. Aparcamos en la acera. Lo veo como si lo tuviera delante jajaja. Nos quitamos todo. Traje, forros, casco, guantes. Dejamos todo sobre la moto y a correr hacia el mar. Pies al agua, calambres, una ola y zas. Chapuzón. Se me congeló hasta el alma. ¿Te acuerdas la cara de aquel matrimonio al verme y de cómo su perro se metió al agua con nosotros? Un bonito bóxer jovencito. Apenas si podía nadar y otra cosa no, pero de nadar veníamos entrenados.  Salí. Me sequé de inmediato y hacía menos frío fuera que dentro jajajaja.
Y es que dijimos: un verano sin playa, no es verano. ¡qué recuerdos!

Aquí en Tuxpan es otra cosa. El sol resplandece, pero ya no quema. Hace un calor tremendo, pero tú, Stinger, estás a la sombra. Nadamos un poco y ya. Salgo a secarme. Tengo una botella de agua, ya caliente, en la bolsa sobre depósito. Me ayuda a quitarme la arena. La toalla, de Decathlon es de las absorbentes. Casi no se mojan ni se empapan y te secas en un periquete. De nuevo a vestirme. Me pica todo por la sal, pero estoy más fresco. Buscamos un lugar para comer

Rumbo al hotel. A leer un rato los correos, trastear en la red. Hablar con una amiga a ver como sigue. Chatear, vamos. Yo no hablo. Y escribir ideas y un borrador de viaje que luego completaré.



















Desayunando he decidido que vamos a ir hacia Veracruz, nos desviaremos hacia Xalapa y de ahí hacia dos pueblos que nos recomendaron. Coatepec y Xico creo que se llaman. 

Tal vez pongamos después rumbo a Puebla y en lugar de seguir al DF tomemos rumbo a Morelos Tepoztlán. A echar un café en la tarde y de ahí ya al DF. O el circuito mexiquense en la última caseta para no entrar por la Ignacio Zaragoza que es un asco y peligrosa.

Hemos encontrado una perla en la costera de Poza rica a Veracruz. En ese tramo federal, de bonitos paisajes y firme algo maltrecho. Un lugar maravilloso como pocos. La casita y el pasto junto al mar. Qué placidez. Qué vista. Qué. Todo. ¡Cuánto me hubiera gustado mi moto junto a la tuya, o viceversa, las dos juntas, frente al mar ! Tengo que compartirlo en la red. Tienen que verlo. Aunque seguro que han venido mil veces, pero vale tanto la pena llegar hasta aquí. Volveré.
Coatepec es lindo. Sorprende este pueblo tan ordenado, cuidado, aunque tan lleno. Me detengo en un café. Hora de tomar algo y sentarse a observar. Aparco justo a la orilla y me siento. Que ganas de quitarme la chamarra de moto, los guantes. Todo.

Horas mas tarde viendo los nubarrones al otro lado de la autopista. Tras haberme mojado y secado ya una vez. Decido parar donde la otra vez. En ese Starbucks que hay pasado Puebla. En la gasolinera, a la derecha. Paramos ahí con las Cruiser el domingo pasado. Hay una GSA 1200 nuevecita ahí. Aparcamos a lado. Pido mi café de siempre. Ya me lo sé de carrerilla en su lenguaje. ¡tantas veces!. Y me siento fuera a enredar en el teléfono y las redes.
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       -Hola París
-Hola. ¡Hombre! ¡Cuánto tiempo! Desde que salimos aquel día con las K16GT ¿no?
-No. Fuimos de viaje a Mazamitla y Barra de Navidad. Llevabas el Panzer y yo la Ducati o ¿o fue antes de las K?. No sé.
-Da igual. ¿Tomas algo?
-Estoy con la familia. Venimos de Córdoba. Vendí la K y tomé esta ADV1200. Voy haciéndole el rodaje.

Me presentas a tu encantadora familia de la que me has hablado algunas veces. De todo el grupo eres de los que mejor entiendo y congenio. Admiro tu capacidad de rodar rápido durante horas. Con tanta precisión y aparente facilidad. A veces me has traído con la lengua fuera, detrás de ti y con el mismo tipo y marca de cacharro.
-Marcho

-Yo me quedo un rato. Tengo que decidir antes de que llueva, hacia dónde ir

Empieza la fiesta. Nubes negras al frente ya en el circuito exterior mexiquense. Creo que se llama así aunque en realidad igual no es este tal sino el que dejé atrás.
Me acabo de secar el traje de agua y no me apetece volvérmelo a poner.
Ruedo un rato hasta secarme por completo. El panorama se está poniendo feo. La zona por al que transito no está para detenerse. Voy a tener que quedarme así. Espero que la cosa no vaya a mayores.

Caen las primeras gotas. Es asfalto, hay poco tránsito y aunque no es muy bueno puedo avanzar a buena velocidad. Al fondo está menos negro y algo más gris. ¡Vamos Stinger pórtate bien!.

Entramos en una cortina de agua que va tomando más y más intensidad. La visibilidad mengua mucho. Me preocupa si nos ven los de atrás. Los coches se pegan mucho. Espero que no tengamos nada que lamentar. Llevo los faros auxiliares encendidos. Quiero que el delante me vea. No acierto mucho a ver dónde va. Ya no es agua lo que cae. Es granizo. Golpea fuerte y estalla contra la pantalla del casco. Algunas gotas entran dentro. Las siento en mis gafas, en mi cara. Ya empieza a haber charcos y Stinger protesta pero aguanta. Las gomas metzeler son buenas para desaguar y mientras no encontremos concreto iremos bien.

Caseta. A pagar. Un rollo. Quita guante, busca monedas. Todo mojado y el de atrás que comienza a pitar. Calma. Calma. Respira. Ya sabemos que es un h d su madre, pero hay que aguantar. Pagamos y salimos con cuidado. No hay control de tracción y el suelo está encharcado y lleno de grasa.

Primer amago, salimos un poco cruzados. Agarras y vamos. Ya no graniza y solo llovizna levemente. En las botas, son cortas, no ha entrado mucha agua todavía, pero los pies ya están mojados del todo.

Vamos a un ritmo constante buscamos desvió Toluca. Ahí está. El firme todavía está bueno para lo que podemos esperar. -Acuérdate, marchas largas y ritmo constante. Suavidad en el acelerador. Trazar fino, fino sin acostar mucho la moto y a seguir.
Hemos entrado en un túnel por el carril izquierdo. A la derecha un tráiler y al salir invade nuestro carril. Menos mal Stinger que tienes un buen punch. Por los pelos hemos pasado y es que se reduce, justo a la salida a un solo carril. Sin señalizar. HdP es lo que me viene a la mente. Pagamos otra vez caseta. 17 pesos esta vez. Sigo mojado, aunque el pantalón no se ha empapado todavía. Llevo los puños calefactables al tope.

Un poco mas y… obras. Nos toca detenernos. El cielo está negro de verdad y los relámpagos iluminan el cielo y retumban constantemente. Empieza de nuevo a llover. Nos agarra parados. Una media hora sintiendo el granizo caer cada vez con mas fuerza. Ya nos movemos por fin. El suelo está lleno de bolitas blancas de diversos tamaños. Pero ahí vamos.  Hay que salir de allí. En cuanto podamos escapar con cuidado por algún carril. Lo logramos, pero no se ve nada. Un mar de agua sobre nosotros. El granizo ha cesado dando paso al diluvio. Ahora sí siento el agua resbalar por donde no debiera estar y de ahí. Si. Hasta los pies. 

No veo un carajo. Solo el warning de los carros que me anteceden. Dejan bastante distancia. Menos mal. La cosa está fea pero no hay alternativa. Tenemos que seguir. Estoy cansado. Empapado completamente ya menos el pecho y la espalda. Cintura hacia abajo como en piscina. Los brazos chorreando igual que los guantes. Mis pies como pez en pecera. El agua casi hasta el buje en algunos tramos y al pasar debajo de los puentes me cae un diluvio extra. Agua marrón por todas partes. Circulamos más o menos constantes a 40 km/h.

Una conversación tuya se reproduce en mi mente.
-        
      - Habla con tu moto
-    - Habla contigo
-    - Y ahora habla conmigo. Tu nueva compañera de viaje

Curiosamente en este punto aún sonrío. En el último peaje me he bajado de la moto a pagar y al abrirme el casco, la señorita de la cabina, mirándome con pena de repente me dice: ¿sonríe? Y contesto claro, al mal tiempo buena cara. Y nos echamos una carcajada. ¿Qué otra cosa me queda? Jajaja.

Y he temblado dos veces que me haya dado cuenta. Tengo escalofríos. Llevo hora y media bajo el agua. Los kilómetros no pasan. Veo Toluca 89. Todavía. Creo.  Tenia que haber parado donde fuera y ponerme un traje de agua. No me quitaría el mojado, pero previene la hipotermia al ir cerrado.

Voy repitiendo mas o menos el estribillo de una canción de las tres o cuatro que desde hace unos meses. Desde que emprendí la vuelta desde Toronto, me acompañan. Todo el rato. Me concentro en conducir y en ese estribillo en el mezclo palabras de él y del resto de la canción. Es de un autor americano, latino, ¿cómo se llama? Soy tan malo con los nombres

Es más fácil llegar al sol que a tu corazón. O algo así.
Te tengo atrapada entre mi piel y mi alma
Y el resto tarareo.

Todo el rato. Todo el rato. Me ayuda a olvidarme de que tengo frío. Tirito y estoy empapado. Voy rodando en un mar de agua que a ratos lo sustituye de nuevo el granizo y me viene alguna ráfaga moderada de viento. Tú. Stinger imperturbable. Me llevarás a casa. No me asusta conducir en estas condiciones. No me agrada en absoluto. Pero el hecho de que el destino sea mi apartamento, en este caso y no un hotel, me ayuda mucho. Voy a llegar con todo en tal estado que estará días para secarse. Las botas. Seguro.
Tarareo la canción. Me lleva a ti, pero hoy. En este momento. No sabes cómo agradezco tu ausencia. No llevarte detrás o delante. Me alegro tanto de que no estés pasando esto…. Es un alivio. Lo reconozco. Podrías estar igual, no lo sé. En cualquier parte rodando en las mismas circunstancias. No podría hacer nada por ti, ni tú por mí tampoco. Así es esto. Somos iguales. Ninguno puede conducir por el otro. Esa es la vida que nos gusta. La pasión que nos une. La …

Te tengo atrapada entre mi piel y mi alma
Y el resto tarareo.

Última caseta antes de Santa Fé. Ya no sé donde tengo más dinero. La chica me pide los tickets que me dieron en la anterior y le entrego un puñado mojado de papeles y le digo que lo siento. Ella me mira con cara de pena pero en verdad lo siento. Pero estoy tan mojado que apenas puedo quitarme y ponerme los guantes. Todo está empapado. Bolsillos, bolsa sobre tanque. Alforjas-no sé mi ropa si habrá aguantado. Ni las herramientas.  Nos han tirado el agua a cubos en algunas zonas. Saltaba del otro carril encima de nosotros. Una mezcla de agua y tierra.

Siempre escampa. Julio. Siempre escampa. Eso y el estribillo me lo repito todo el rato. Y no es el hecho de llover. Estuvimos diez días por Escocia bajo el agua y no nos mojamos ni la mitad. Aquel traje y botas obraban milagros. Es la virulencia con que cae aquí, el mal estado del asfalto, la ausencia de iluminación y cómo circulan los coches, camiones.

Llego a Reforma. Sonrío y doy gracias. Agradezco estar bien. Sigo sonriendo porque me ha gustado el viaje. Todo en su conjunto. Empieza a llover. No me di cuenta que había parado antes. Agradezco, ya en Polanco, el semáforo rojo este en que hemos parado. Stinger está chorreando, pero el calor del motor que sube, me sienta de perlas. ¡Cuánto te lo agradezco, Stinger!

Diez cuadras hasta el apartamento. Poco tráfico y lo agradezco. Son las 20:00. Qué bárbaro llevamos doce horas de viaje. Las últimas dos de aguacero y granizo. Muy pesadas y cansadas.
-        
     - No sabes como me cayó de agua. Pero no me mojé gracias al traje. Y que bueno que iba en esta moto. Iba rezando para que ni hubiera agujeros debajo de cada charco. Imagina caerme, sola, y de noche.
-    -  Lo bueno es que ya estás en tu casa. Una aventura más.

Tuvimos esa conversación hace poco tiempo.

Se abre el garaje, desciendo la rampa con cuidado. Está mojada.
Gracias Stinger. Muchas Gracias por traerme con bien. Qué buen viaje hemos hecho.

Es más fácil llegar al sol que a tu corazón. O algo así.
Te tengo atrapada entre mi piel y mi alma
Y el resto tarareo.
…..

BIENVENIDO

Nunca me había planteado escribir en un blog. Cosa curiosa pues lo llevo haciendo desde hace años en los foros de internet. Incluso me he atrevido con alguna incursión en revistas del motor.

Nada. ¡Hay que tener un blog!.¿Para qué?-dije yo. Pues porque es como mantener un diario de aquello que te interese y que de paso pueda ser de interés a otros.

Y así es como la idea de encuentro físico que mantuvimos en un foro, para que aquellos que lo desearan participaran, cada miércoles, y nos juntáramos para cenar y departir sobre nuestros cacharros, lo he trasladado aquí.

Un lugar abierto, donde todo el mundo pueda participar de lo que más nos gusta aparte de viajar en moto, charlar sobre nuestras experiencias con ellas


Nuestros queridos cacharros que apasionadamente disfrutamos, cuidamos y sobre los que somos capaces de hablar y hablar. Compartir ese viaje que hiciste, como lo viviste. Comentar ese otro que está siempre ahí, pendiente, como lo harás. Vivir incluso la experiencia de viajar leyendo las de otros e imaginando como será el tuyo cuando lo hagas. Porque lo harás. No te quepa la menor duda. Y así, al tran tran, ir describiendo aventuras solo o acompañado, con tu "cacharro". Ese que limpias, al que pones maletas un topcase, que si un escape o un navegador, una parrilla o un xenon, un asiento así o asá. Un manillar alzado o un gran carenado. Con el que te mueves al trabajo o en salidas de día/fin de semana. EL que te lleva de vacaciones. El que disfrutas en cada curva.

En fin inicio aquí un espacio para todos los amantes del turismo, en moto.
Aficionados a la BMW,a la Vespa Y M@S. Las posean o no pero sobre todo. Con afición a charlar de ello.

Un saludo a todos

Dedicado a todos y cada uno de los que han sudado la camiseta para poseer uno de nuestros deliciosos cacharros.En especial a Jimena, fiel compañera durante muchísimos años y que sin ella nunca hubiera pasado de soñar, a tener Nuestros Cacharros

MADRID 23MAY...SALIMOS

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Ruta a Tragacete

III K-TREFFEN 2009

IIª K100Treffen

Ruta Maragata 2008

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En Madrid nos Vimos

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